El nuevo genotipo, identificado a partir del análisis de muestras de ADN de 4.000 sujetos, se llama rs4950. Y aunque no cabe duda de que para ser cabecilla en cualquier aspecto de la vida influyen mucho ciertas habilidades adquiridas, se estima que esta secuencia genética sería responsable aproximadamente de una cuarta parte de la variación individual observada en la tendencia de los individuos a dirigir o supervisar a un grupo de personas. Jan-Emmanuel De Neve, investigador de la Universidad de California (EE UU) y coautor del trabajo, sugiere que a partir de los resultados se plantean algunas cuestiones éticas, como si “usar test genéticos para elegir a los líderes podría constituir un nuevo tipo de discriminación genética en el mercado laboral”.
¿Qué es la verdad? Pregunta difícil, pero la he resuelto en lo que a mi concierne diciendo que es lo que te dice tu voz interior.
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domingo, 20 de enero de 2013
Identificados los genes del liderazgo
El nuevo genotipo, identificado a partir del análisis de muestras de ADN de 4.000 sujetos, se llama rs4950. Y aunque no cabe duda de que para ser cabecilla en cualquier aspecto de la vida influyen mucho ciertas habilidades adquiridas, se estima que esta secuencia genética sería responsable aproximadamente de una cuarta parte de la variación individual observada en la tendencia de los individuos a dirigir o supervisar a un grupo de personas. Jan-Emmanuel De Neve, investigador de la Universidad de California (EE UU) y coautor del trabajo, sugiere que a partir de los resultados se plantean algunas cuestiones éticas, como si “usar test genéticos para elegir a los líderes podría constituir un nuevo tipo de discriminación genética en el mercado laboral”.
sábado, 15 de diciembre de 2012
Activar un gen cambia aletas por patas
Que el paso de la vida marina a la terrestre fue clave en la evolución no hace falta que nadie nos lo explique: aquí estamos los seres humanos, que salvo gente de la talla Michael Phelps en corto o David Meca en largo, como el chapuzón se prolongue nos defendemos fatal. Y que el cambio de aleta a pata necesita una mutación (o varias) es elemental en genética. Es aquí donde encaja un trabajo del CSIC, que ha descubierto que si se coge un pez cebra y se sobreexpresa un gen del grupo de los Hox, la aleta empieza a osificar como si fuera una extremidad.
Los genes Hox son una de las claves en la evolución animal, y, también en que la mayoría de las especies tengan una estructura similar: cabeza, un cuerpo más o menos complejo y una parte anal terminal. Tienen un papel tan importante, que son intercambiables entre especies: están ahí, listos para expresarse. “El ancestro común de los peces y los tetrápodos tenía un genoma preparado para adquirir progresivamente nuevos elementos reguladores que fueron aumentando los niveles de los genes Hox que permitieron el desarrollo de las manos y los pies”, explica Fernando Casares, del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (un centro mixto del CSIC y la Universidad Pablo Olavide), uno de los autores del trabajo.
En concreto, el gen implicado se denomina hoxd13. “Nuestros experimentos demuestran por primera vez que, si aumentamos los niveles del gen hoxd13 en aletas de peces cebra, se incrementa la aparición de tejido óseo de carácter distal similar al que genera los dedos en animales con patas como nosotros”, explica el investigador del CSIC José Luis Gómez‐Skarmeta.
En concreto, el gen implicado se denomina hoxd13. “Nuestros experimentos demuestran por primera vez que, si aumentamos los niveles del gen hoxd13 en aletas de peces cebra, se incrementa la aparición de tejido óseo de carácter distal similar al que genera los dedos en animales con patas como nosotros”, explica el investigador del CSIC José Luis Gómez‐Skarmeta.
jueves, 1 de noviembre de 2012
El primer mapamundi genético desvela la variabilidad humana
Solo diez años después de haber presentado el genoma humano, un consorcio mundial de científicos ha logrado leer los genomas de 1.092 personas, en lo que constituye el primer mapa genético exacto de casi toda la variabilidad humana. El ADN proviene de 14 poblaciones de África, Asia Oriental, las dos Américas y Europa, incluidos los habitantes de la península Ibérica, y por primera vez la resolución es suficiente para capturar el 98% de las variantes genéticas que solo aparecen en el 1% de las personas. Estas variantes raras son las más importantes para determinar la salud y la propensión a la enfermedad de cada individuo.
Aunque se han pasado en 92 individuos, el esfuerzo internacional recibe el nombre de Proyecto 1.000 genomas, y aborda una cuestión fundamental para aplicar plenamente las tecnologías del ADN a la medicina: saber cuáles de las decenas o cientos de miles de variantes genéticas que todo individuo muestra respecto al genoma de referencia -el presentado en 2002, que en realidad pertenecía a un pool de cuatro personas- son relevantes para la medicina. El consorcio presenta sus resultados en Nature.
El genoma humano tiene cerca de 3.000 millones de bases, o letras del ADN (ttctaggac…). Este texto está incorporado dentro de cada una de nuestras células -de cada neurona, hepatocito, glóbulo blanco de la sangre o célula de la piel- y determina las características normales de las células de nuestra especie. Sus variaciones, o mutaciones, son igualmente esenciales para el desarrollo de las enfermedades, desde la esclerosis múltiple hasta las dolencias cardiovasculares y el cáncer. Que el entorno también influya en esas patologías no resta un ápice de importancia a las variaciones genéticas: de ahí que el entorno tenga unos efectos muy distintos en cada persona.
Aunque se han pasado en 92 individuos, el esfuerzo internacional recibe el nombre de Proyecto 1.000 genomas, y aborda una cuestión fundamental para aplicar plenamente las tecnologías del ADN a la medicina: saber cuáles de las decenas o cientos de miles de variantes genéticas que todo individuo muestra respecto al genoma de referencia -el presentado en 2002, que en realidad pertenecía a un pool de cuatro personas- son relevantes para la medicina. El consorcio presenta sus resultados en Nature.
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