¿Qué es la verdad? Pregunta difícil, pero la he resuelto en lo que a mi concierne diciendo que es lo que te dice tu voz interior.
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sábado, 23 de febrero de 2013
20 pacientes recibirán córneas de laboratorio para recuperar visión
Los oftalmólogos llevan décadas soñando con el desarrollo de córneas artificiales humanas que permitan ser aplicadas con procedimientos lo menos invasivos posibles y que no planteen problemas de compatibilidad de tejidos a los pacientes que las necesitan para combatir sus problemas de visión.
En todo el mundo, unos 15 equipos de investigación trabajan en esta dirección. Ayer un grupo español se sumó a esta carrera que tiene como meta tratar de forma más eficaz las lesiones oculares. El Hospital San Cecilio de Granada anunció, junto a otros cinco centros de esta misma comunidad autónoma, el inicio de un ensayo clínico con 20 pacientes dirigido a producir e implantar córneas artificiales en pacientes que presenten opacidad o úlceras graves en este tejido, lo que les permite ver, aunque con dificultad.
La córnea es la estructura transparente que se encuentra en el exterior del ojo. Además de proteger el iris, también tiene la función de enfocar las imágenes en la retina. Si apenas deja pasar la luz o presenta alteraciones en su estructura, las consecuencias en la pérdida de calidad en la visión son inmediatas.
El trabajo de investigación comienza con la fabricación de las córneas artificiales. Para ello, se obtienen células madre de la córnea extraída de un donante cadáver, en concreto células del epitelio y del estroma (queratocitos). Esas células se cultivan junto a una matriz de un biomaterial diseñado por el grupo de ingeniería tisular de la Universidad de Granada para generar una córnea que sea igual a la humana. Es ese tejido artificial humano, creado en el laboratorio, el que se coloca a modo de “tirita” tapando la úlcera del paciente para favorecer la regeneración de todo el tejido ocular dañado, según explicó el doctor José Luis García, director de la unidad de gestión clínica de oftalmología del hospital San Cecilio.
sábado, 16 de febrero de 2013
Lo que esconde la mente
El tuit más profundo que se ha escrito sobre la mente no es el de Descartes —pienso luego existo—, sino ese otro igualmente famoso de John Lennon que dice que la vida es esa cosa que ocurre mientras tú haces otros planes. Pensar es una actividad marginal, aunque laudable, que en el fondo no tiene mucho que ver con la existencia, y que a menudo la complica, la estorba o la confunde. Solo una minúscula porción de nuestra vida mental —de nuestras percepciones del mundo, de nuestras ideas y decisiones morales— constituye parte de nuestra consciencia, de esa especie de flujo continuo o narrativa coherente a la que llamamos yo sin saber muy bien a quién se lo llamamos ni dónde está, sin saber si quiera por qué se ha comportado como lo hace a menudo, con unos sesgos y unos estereotipos que no compartimos desde nuestros esquemas racionales. Nuestra vida mental es en gran medida esa cosa que ocurre por sí sola mientras hacemos otros planes: mientras sufrimos el espejismo de que estamos a los mandos del carro. Lennon superando a Descartes.

Solo una minúscula porción de nuestra vida mental constituye parte de nuestra consciencia,
Y David Eagleman acaba de superar a Lennon. Eagleman, nacido en Nuevo México en 1971, es uno de los neurocientíficos más brillantes de nuestro tiempo, una de esas mentes inquietas que no solo dirige el laboratorio de percepción y acción delBaylor Collage of Medicine —una de las mejores escuelas médicas del mundo, y la más barata de todas las privadas de Estados Unidos—, sino que también ha impulsado una iniciativa pionera de Neurociencia y Derecho, un asunto que ocupará seguramente la mitad de la carrera de los jueces, abogados y fiscales del futuro próximo, aunque la mayoría de ellos no hayan oído hablar de ella en este presente miope. El lector interesado en esta cuestión fundamental haría bien en leer el último libro de Eagleman, Incógnito. Las vidas secretas del cerebro, una obra maestra de la escritura científica recién editada por Anagrama. Y el lector que no lo esté debería leerlo. El libro será una fuente inagotable de luz para ambos: además de abrir paisajes inexplorados en su pensamiento político, jurídico, social y filosófico, es —pese a todo lo anterior— ciencia pura y cristalina, la mejor foto fija de nuestro conocimiento actual sobre el cerebro.
Solo una minúscula porción de nuestra vida mental constituye parte de nuestra consciencia,
Y David Eagleman acaba de superar a Lennon. Eagleman, nacido en Nuevo México en 1971, es uno de los neurocientíficos más brillantes de nuestro tiempo, una de esas mentes inquietas que no solo dirige el laboratorio de percepción y acción delBaylor Collage of Medicine —una de las mejores escuelas médicas del mundo, y la más barata de todas las privadas de Estados Unidos—, sino que también ha impulsado una iniciativa pionera de Neurociencia y Derecho, un asunto que ocupará seguramente la mitad de la carrera de los jueces, abogados y fiscales del futuro próximo, aunque la mayoría de ellos no hayan oído hablar de ella en este presente miope. El lector interesado en esta cuestión fundamental haría bien en leer el último libro de Eagleman, Incógnito. Las vidas secretas del cerebro, una obra maestra de la escritura científica recién editada por Anagrama. Y el lector que no lo esté debería leerlo. El libro será una fuente inagotable de luz para ambos: además de abrir paisajes inexplorados en su pensamiento político, jurídico, social y filosófico, es —pese a todo lo anterior— ciencia pura y cristalina, la mejor foto fija de nuestro conocimiento actual sobre el cerebro.
sábado, 9 de febrero de 2013
La Xunta registra el primer petroglifo de Xove
Es el primer petroglifo que se descubre en el municipio de Xove, y obtiene la protección de Bien de Interés Cultural al igual que los otros seis conjuntos localizados por Mariñapatrimonio: El del castro de O Coído, los del castro de Rueta y el reticulado de Langoira (en Cervo), los del castro de Burela, los podomorfos de As Anzas (Ribadeo) y el del castro de A Atalaia (San Cibrao), un enorme poblado arqueológico que salvó precisamente este colectivo vecinal al lograr paralizar una urbanización de lujo, al borde del mar, que ya se estaba levantando.
lunes, 14 de enero de 2013
domingo, 13 de enero de 2013
La cabeza momificada de Enrique IV es auténtica
En 2010, dos estudios independientes intentaron verificar la autenticidad de ambas reliquias. El investigador de la Universidad Médica de París Oeste (Francia) Philippe Charlier dirigió el análisis de la cabeza de Enrique IV, fundador de la casa Borbón en Francia. Sus resultados arrojaron 22 evidencias anatómicas, históricas, patológicas y antropológicas que permitieron afirmar casi con certeza que se trataba de la cabeza del rey. Pero hasta ahora no había sido posible recuperar ADN del resto momificado.
Por su parte, Carles Lalueza-Fox investigador del Instituto de Biología Evolutiva (centro mixto del CSIC y la Universidad Pompeu Fabra) dirigió el estudio que analizó la calabaza que presuntamente contenía en su interior un pañuelo con la sangre del rey, depositado por un testigo de la ejecución del monarca en 1793 (tal como se aseguraba en la decoración de la calabaza). En aquella ocasión fue posible recuperar el perfil genético del cromosoma Y de la sangre de la calabaza, pero la falta de familiares con los que comparar impidió certificar que se tratara efectivamente de Luis XVI.
Ha sido la coordinación entre ambos investigadores la que ha permitido conectar las evidencias y confirmar, de este modo, la autenticidad de dichas reliquias. Del nuevo trabajo se desprende, además, que la genética de los monarcas consta de un linaje de cromosoma Y extremadamente raro en las poblaciones actuales. Al ser Enrique IV el fundador de la actual Casa Borbón, todos los miembros varones actuales de dicha casa deberían tener este mismo cromosoma Y.
¿Por qué se arrugan los dedos en el agua?
Si usted cree que las arrugas que se forman en sus dedos debajo del agua es una consecuencia sin utilidad ninguna de pasar mucho tiempo en ella, está equivocado. Un grupo de investigadores de la Universidad de Newscastle en Reino Unido explica que se trata de una respuesta del sistema nervioso simpático sanguíneo que contrae los vasos sanguíneos cuando los dedos entran en contacto con el líquido. Pero no solo eso. El estudio también revela que los surcos que se forman tienen una función específica y una ventaja natural: permiten agarrar mejor los objetos mojados o que se encuentran bajo el agua.
Los voluntarios que participaron en el estudio tenían que coger con una mano piedras de vidrio que estaban metidas en un recipiente con agua y luego las tenían que pasar a través de un orificio pequeño para ponerlas en otro contenedor. Los participantes con los dedos arrugados completaron la tarea de manera más rápida que aquellos que los tenían lisos y secos. Asimismo, se observó que no había ninguna ventaja a la hora de mover objetos secos con dedos arrugados.
"Si el sistema nervioso está controlando activamente esta conducta en unas circunstancias y no otras, es obvio que existe una función específica que el sistema evolutivo ha seleccionado", explica Tom Smulders, responsable de la investigación. El estudio también señala que estas arrugas pueden haber beneficiado a nuestros ancestros, pues les ayudaban a recolectar alimentos de vegetación húmeda o en arroyos. "Y observando nuestras plantas de los pies, llegamos a la conclusión de que su arrugamiento nos permitía correr mejor bajo la lluvia", añade Smulders.
El estudio desmonta también la vieja creencia de que este efecto en los dedos es el resultado del paso del agua a la capa exterior de la piel, lo que provocaría que se hincharan y arrugaran. Los investigadores demuestran que se trata de un proceso activo en el que los vasos sanguíneos se contraen como una respuesta natural del sistema nervioso.
"Si el sistema nervioso está controlando activamente esta conducta en unas circunstancias y no otras, es obvio que existe una función específica que el sistema evolutivo ha seleccionado", explica Tom Smulders, responsable de la investigación. El estudio también señala que estas arrugas pueden haber beneficiado a nuestros ancestros, pues les ayudaban a recolectar alimentos de vegetación húmeda o en arroyos. "Y observando nuestras plantas de los pies, llegamos a la conclusión de que su arrugamiento nos permitía correr mejor bajo la lluvia", añade Smulders.
El estudio desmonta también la vieja creencia de que este efecto en los dedos es el resultado del paso del agua a la capa exterior de la piel, lo que provocaría que se hincharan y arrugaran. Los investigadores demuestran que se trata de un proceso activo en el que los vasos sanguíneos se contraen como una respuesta natural del sistema nervioso.
Las células madre permiten trasplantes sin rechazo en ratones
La gran promesa de la medicina regenerativa es utilizar cultivos de células madre para obtener tejidos y órganos que puedan trasplantarse a las personas con enfermedades hoy incurables. Un punto esencial, y polémico en los últimos años, es que esos trasplantes no sean rechazados por el sistema inmune del receptor. El Instituto Nacional de Ciencias Radiológicas de Chiba (Japón) ha dado un paso fundamental al demostrar que la idea funciona en ratones con trasplantes de piel y de médula ósea sin signos detectables de rechazo. El trabajo se publica en Nature y despeja uno de los mayores obstáculos para la aplicación clínica de las células madre.
El estudio de Masumi Abe y sus colegas de Chiba, Kawaguchi y Yokohama tenía por objetivo disipar las dudas sobre la tolerancia inmunológica a los trasplantes derivados de células madre iPS (o de pluripotencia inducida). Estas células se obtienen retrasando el reloj de vulgares células de la piel para que recuperen su primitiva condición de células madre, y son la estrella de la investigación en este campo, incluido el último premio Nobel de Medicina concedido a su creador, el también japonés Shinya Yamanaka.
Un estudio anterior de los biólogos moleculares de la Universidad de California en San Diego, publicado también en ‘Nature’ en mayo de 2011, había encontrado, también en modelos animales, rechazo inmunológico en trasplantes derivados de células madre iPS, pero no en los derivados del otro gran tipo de células madre que se usan en investigación sobre medicina regenerativa, las embrionarias. Esta es la otra mitad de la historia.
Las células madre embrionarias se obtienen de embriones humanos de dos semanas. Su descubrimiento en 1998 por investigadores de la Universidad de Winsconsin fue la espoleta que desencadenó las actuales investigaciones en este sector, pero en sus escasos 15 años de vida se han topado con una robusta oposición moral y jurídica de los sectores próximos a la Iglesia católica y a las confesiones norteamericanas.
El propio Nobel Yamanaka ha declarado que inició sus investigaciones sobre las células iPS precisamente para sortear esas objeciones éticas. Buscaba un material biológico tan precioso como las células madre embrionarias, pero que no necesitara construir ningún embrión. Y eso es más o menos lo que consiguió, y así lo tasó Estocolmo hace solo unos meses.
Un estudio anterior de los biólogos moleculares de la Universidad de California en San Diego, publicado también en ‘Nature’ en mayo de 2011, había encontrado, también en modelos animales, rechazo inmunológico en trasplantes derivados de células madre iPS, pero no en los derivados del otro gran tipo de células madre que se usan en investigación sobre medicina regenerativa, las embrionarias. Esta es la otra mitad de la historia.
Las células madre embrionarias se obtienen de embriones humanos de dos semanas. Su descubrimiento en 1998 por investigadores de la Universidad de Winsconsin fue la espoleta que desencadenó las actuales investigaciones en este sector, pero en sus escasos 15 años de vida se han topado con una robusta oposición moral y jurídica de los sectores próximos a la Iglesia católica y a las confesiones norteamericanas.
El propio Nobel Yamanaka ha declarado que inició sus investigaciones sobre las células iPS precisamente para sortear esas objeciones éticas. Buscaba un material biológico tan precioso como las células madre embrionarias, pero que no necesitara construir ningún embrión. Y eso es más o menos lo que consiguió, y así lo tasó Estocolmo hace solo unos meses.
lunes, 7 de enero de 2013
Inyecciones de células fotosensibles regeneran la retina de ratones
Si el ojo fuera una cámara de fotos (de las analógicas), la retina sería la película. Por eso cuando se esta fina capa de tejido se deteriora aparecen diversas formas de ceguera, como la retinitis pigmentosa. Así que regenerar esa capa podría ser una manera de tatar esta enfermedad. Y en la medicina actual, decir regenerar tiene casi una traducción inmediata: usar células madre más o menos evolucionadas. Es lo que ha hecho en ratones, con éxito, investigadores de la Universidad de Oxford. Lo publican en PNAS.
El sistema es sencillo: se toman las células y se inyectan en el ojo. Y, a las dos semanas, la retina se había regenerado. No se usaron células madre primigenias (poco diferenciadas, como las embrionarias), sino las que directamente se sabía que iban a producir células fotosensibles (que responden a la luz). De alguna manera, ya estaban dirigidas a trabajar en sustitución de las que se habían ido perdiendo (por la edad u otros procesos). Y el resultado es que estas células se implantan y reconstruyen la capacidad visual.
Es como resturar toda la pantalla del ordenador en vez de ir píxel a píxel, dice un investigador
El trabajo, como recogen los autores, está en línea con otros en los que se utilizaron animales que habían perdido parcialmente la visión. "Hemos recreado la estructura complete [de la retina]. Es la primera prueba de que se puede coger un ratón completamente ciego, ponerle las células y reconstruir toda la capa sensible a la luz”, ha dicho Robert MacLaren, uno de los autores del estudio. A diferencia de los trabajos anteriores, es como restaurar toda la pantalla de un ordenador en vez de reparar píxel a píxel”.
El sistema es sencillo: se toman las células y se inyectan en el ojo. Y, a las dos semanas, la retina se había regenerado. No se usaron células madre primigenias (poco diferenciadas, como las embrionarias), sino las que directamente se sabía que iban a producir células fotosensibles (que responden a la luz). De alguna manera, ya estaban dirigidas a trabajar en sustitución de las que se habían ido perdiendo (por la edad u otros procesos). Y el resultado es que estas células se implantan y reconstruyen la capacidad visual.
Es como resturar toda la pantalla del ordenador en vez de ir píxel a píxel, dice un investigador
El trabajo, como recogen los autores, está en línea con otros en los que se utilizaron animales que habían perdido parcialmente la visión. "Hemos recreado la estructura complete [de la retina]. Es la primera prueba de que se puede coger un ratón completamente ciego, ponerle las células y reconstruir toda la capa sensible a la luz”, ha dicho Robert MacLaren, uno de los autores del estudio. A diferencia de los trabajos anteriores, es como restaurar toda la pantalla de un ordenador en vez de reparar píxel a píxel”.
lunes, 31 de diciembre de 2012
6 cosas que debes tener en cuenta a la hora de ligar
1. Las vocales de tu nombre. El nombre también puede ser clave a la hora de seducir. Según un estudio del Instituto MIT, las mujeres resultan inconscientemente más sexis cuando su nombre contiene vocales “con curvas”, es decir, la “a” o la “o”. Con los hombres sucede lo contrario: los más atractivos son los que tienen nombres de pila que contienen la “e” y la “i”.
2. Ligar consume energía. Coquetear nos hace consumir más energía a lo largo de nuestra vida de las que imaginamos, según biólogos de la Universidad de Bogotá (Colombia). En el contacto visual durante el flirteo ellas queman 11 kilocalorías por minuto, frente a las 3 kilocalorías que consumen los hombres en el mismo tiempo. Sin embargo, ellos lo dan todo cuando se deciden a invitar a una chica a salir, una actividad en la que invierten en torno a 95 kilocalorías.
3. El beneficio de la duda. ¿Le gusto o no le gusto? Cuando una mujer no está segura de la respuesta, su pretendiente tendrá más oportunidades de ligar que si este deja entrever claramente que se siente físicamente atraído. Es la conclusión de un estudio de la Universidad de Virginia y la Universidad de Harvard llevado a cabo el año pasado con ayuda de la red social Facebook. Según afirman los autores, en la primera cita a los chicos les funciona mejor “hacerse los interesantes” y no dar pistas.
4. Competir antes de coquetear. Después de participar en un juego competitivo masculino, los hombres se muestran más atrevidos a la hora de flirtear con mujeres desconocidas. Concretamente, Leander van der Meij ha demostrado que, tras competir con personas de su mismo sexo, suelen tomar la iniciativa para presentarse, sonríen más y mantienen el contacto visual durante más tiempo con su “potencial conquista”. Este comportamiento se debe a un aumento en los niveles de testosterona en sangre.
5. Cuestión de color. Las personas con ojos enrojecidos parecen más tristes y resultan mucho menos atractivas que las que tienen un tono uniforme y pálido en el blanco de los ojos (la esclerótica). El color de la piel también importa: según un estudio publicado en la revista Perception, lo que hace poderosamente atractivos a la actriz Halle Berry y a la estrella de la Fórmula Uno Lewis Hamilton es que son mestizos.
6. Voces con magnetismo. Una encuesta realizada por la empresa británica OnePoll a 5.000 mujeres revela que, para ellas, el acento más sexi es el de los irlandeses, seguido de la entonación italiana y el acento escocés. El francés quedó relegado a una cuarta posición, mientras que el octavo puesto fue para el acento español. Acentos aparte, el investigador Andrew Linn, de la Universidad británica de Sheffield, asegura haber encontrado la fórmula secreta de las voces con más sex-appeal: una frecuencia de sonido entre 34,5 y 12,2 hertzios -ni muy grave ni excesivamente agudo-, a un ritmo aproximado de 164 palabras por minuto, y con pausas de 0,46 segundos entre frase y frase.
sábado, 15 de diciembre de 2012
A una semana de la nueva era
Los mayas, reputados astrónomos, fueron capaces de calcular con precisión suiza cada cambio de estación, cada solsticio, cada orientación de sus viviendas a los dioses. Semejante tino les llevó a confiar en un calendario varios métodos para contar el paso del tiempo. El 21 de diciembre acaba la Cuenta Larga de 13 baktunes (unidades de 394 años), un periodo que pone fin a 5.126 años. Comenzó el 13 de agosto de 3.114 antes de Cristo. Ese día vuelve el dios Bolon Yokte, asociado a la guerra y la creación. Y marca un nuevo periodo. Solo (ese) dios sabe cómo será. En todo caso, el apocalipsis que supuestamente espera el viernes próximo ha desatado las estrategias del comercio turístico. ¿Y qué mejor que haber conocido ese paraíso, por si acaso? Recorremos por carretera tres sitios arqueológicos imprescindibles: Joya de Cerén (El Salvador), Copán (Honduras) y Tikal (Guatemala).
Joya de Cerén
El frondoso valle de Zapotitán, apéndice del parque nacional de los Volcanes, alberga al menos 250 yacimientos, de los que solo se han excavado tres. Es un valle derrochón en fósiles, jovial en el deje y colorista en las costumbres. El viajero puede toparse en el trayecto, por ejemplo, con una batucada que escolta la elección de la reina del colegio en el pintoresco Sitio de El Niño.
—¿Verdad que está guapa mi hija, señor?
Amenazada por tanto vómito de lava, no es raro que Joya de Cerén, apenas a 35 kilómetros de San Salvador, la capital de El Salvador, sea conocida como la Pompeya de América: una erupción del vecino volcán de Laguna de Caldera sepultó las 12 estructuras del poblado hacia el año 600 para conservarlas casi intactas, como recién abandonadas. Al contrario que los célebres yacimientos de Tulum, Chichén Itzá, Palenque, Tikal o Copán, aquí los vestigios no son básicamente religiosos, sino también del pueblo llano, campesino. Esa es su gran aportación. Y se calcula que el 90% de las edificaciones continúa bajo tierra. Un filón.
Gracias a esa milhoja de cenizas de siete metros se sabe, por ejemplo, que los animales no pudieron escapar de la erupción: han aparecido restos de pato, ratón y tortuga. Se sabe también que el chamán local era mujer, por los objetos encontrados en su habitáculo. Y las vasijas (de color rojo logrado con sulfuro de mercurio) dieron nuevas pistas sobre la dieta maya. Frijoles, maíz y yuca han aparecido en su vientre.
Rumbo a Honduras, la carretera de Santa Ana, de imprescindible casco viejo, invita a una fotogénica parada: el lago de Coatepeque, a la sombra del volcán de Santa Ana, tentación para senderistas intrépidos. El lago es la licuación de una perfecta caldera circular, inundada hoy por unas algas que, en determinadas épocas del año, cobran un insólito color Caribe.
domingo, 2 de diciembre de 2012
Albert Einstein: la extraña morfología cerebral de un genio
Tras su muerte en 1955, a los 76 años, de un aneurisma de aorta, el cerebro de Albert Einstein fue sustraído y fotografiado desde distintos ángulos; se dividió en 240 bloques y miles de secciones histológicas —rodaja fina de un tejido— se prepararon a modo de muestra para su estudio. La corteza cerebral es una capa delgada de materia gris que cubre la superficie de los hemisferios cerebrales e incluye la corteza motora, sensorial y partes vinculadas con la visión, el habla y la audición.
"En esta investigación particularmente se describe la neuroanatomía externa de esta parte del cerebro de Einstein a partir de 14 fotografías descubiertas recientemente y tomadas desde distintos ángulos, ángulos poco convencionales", asegura vía correo electrónico Dean Falk, antropóloga de la Universidad de Florida y autora del estudio. Estas imágenes han revelado la formación prematura del afamado científico e inventor como violinista; su habilidad para imaginar acontecimientos y ser capaz de prever sus consecuencias, así como su capacidad para el procesamiento visoespacial, según concluye el informe. "Encontrar estas características es difícil, ya que no son obvias. Se deducen por la existencia de pliegues adicionales, bultos poco comunes u otras peculiaridades de la corteza cerebral", prosigue el documento.
El cerebro de Einstein no tenía un tamaño excepcional y su peso era convencional. "Pero queríamos investigar algo que evidenciará el genio que había dentro", continúa la investigadora en las conclusiones del estudio. "A diferencia de lo que habían concluido investigaciones anteriores, estas fotografías han revelado que el cerebro de Einstein no tenía forma esférica. El lóbulo parietal inferior izquierdo es más grande que el derecho, mientras que el lóbulo parietal superior aparece más marcado en el hemisferio derecho de su cerebro. Además, sugieren que tanto la corteza somatosensorial primaria como la motora encargada de la cara y la lengua están más desarrolladas en el hemisferio izquierdo", continúa el equipo de investigadores.
domingo, 25 de noviembre de 2012
La exposición a la luz durante la noche puede causar depresión y problemas de aprendizaje
Demasiada luz nocturna puede afectar nuestros ritmos, alterar nuestra capacidad de aprendizaje e incluso causar depresión. Así lo sugiere un estudio que se publica en Nature que, aunque se ha llevado a cabo en ratones, advierte del riesgo que supone tanta exposición crónica a la luz, como la de los ordenadores, lámparas o incluso tabletas o smartphones.
«Lo que hemos visto, en resumen, es que la exposición crónica a la luz brillante, incluso el aquella de nuestro propio salón o la que tiene por la noche un trabajador por turnos, aumenta los niveles de una hormona de estrés del organismo, lo que desencadena depresión y disminuye la función cognitiva», explica Samer Hattar, profesor de biología en la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.).
El estudio muestra cómo unas determinadas células del ojo de los animales -llamadas células ganglionares de la retina intrínsecamente fotosensibles, o ipRGCs- se activan a consecuencia de la luz brillante, lo que, según los investigadores, afecta el centro cerebral del estado de ánimo, la memoria y aprendizaje.
Y, aunque el trabajo se ha realizado en ratones, los científicos advierten que estos resultados son fácilmente extrapolables a los humanos. ¿Por qué?, se pregunta , Hattar. «Los ratones y los seres humanos somos, en realidad, muy similares en muchos aspectos; uno de ellos es que los dos tenemos estás células en los ojos, y nos afecta de la misma manera. Además, en este trabajo, hacemos referencia a estudios anteriores llevados a cabo en seres humanos en los que se muestra que la luz, en efecto, tiene un impacto en el sistema límbico del cerebro humano».
Desde hace tiempo se sabe que los días más cortos del invierno causan que algunas personas desarrollen una forma de depresión conocida como «trastorno afectivo estacional». Y también se sabe que algunas de estas personas se benefician de una «terapia de luz», que es la simple exposición de forma regular a la luz brillante.
El equipo de Hattar analizó cómo beneficiaba la «terapia de luz» a los ratones. Así, probaron su teoría mediante la exposición a un ciclo de 3,5 horas de luz y 3,5 horas de oscuridad a los animales. Los resultados mostraron que la luz no interrumpía el ciclo del sueño pero, sorprendentemente, provocaba que los animales desarrollaran comportamientos depresivos. «Mostraban falta de interés hacia el azúcar o la búsqueda del placer. Además, presentaban una mayor dificultad de aprender procesos nuevos, mucho mayor que la de los ratones con un horario regular de ciclo luz-oscuridad».
Armas de la edad de piedra
Una piedra tallada en punta para que penetre bien en la pieza a cazar y atada en el extremo de un palo es un arma más eficaz que una simple vara de madera afilada. Construir una lanza así, con mayor poder de impacto y control, es un salto tecnológico muy notable. ¿Quién lo dio? ¿Cuándo? Unas puntas de piedra que se encontraron hace unos años en Sudáfrica, datadas en medio millón de años y analizadas ahora con un nuevo enfoque son, hasta el momento, el vestigio más antiguo que se conoce de esta técnica de armas de la edad de piedra. Sitúan esta tecnología 200.000 años antes de lo que los vestigios indicaban hasta ahora. Y una vez más, las cronologías de las huellas del pasado ponen patas arriba las ideas acerca de las capacidades de las especies humanas remotas: con 500.000 años, la lanza de punta de piedra sujeta a un palo sería una tecnología no del hombre contemporáneo ni de los neandertales, como se pensaba hasta ahora, sino del antepasado común de ambos, el Homo heidelbergensis.
“Esto cambia la manera en que pensamos acerca de las adaptaciones y capacidades de los humanos primitivos antes del origen de nuestra propia especie”, dice Jayne Wilkins, líder del equipo que ha hecho el descubrimiento. Fabricar armas de caza atando una punta a una lanza de madera requiere esfuerzo y planificación, pero aumenta su potencial de matar.
Estos científicos que han identificado las marcas en la base de las puntas de piedra de hace medio millón de años han realizado toda una labor detectivesca para demostrar su utilización como lanzas y publicar el hallazgo en la revista Science.
Los homínidos cazaban grandes animales hace ya, al menos, 780.000 años, recuerdan Wilkins y sus colegas, a la vista de los vestigios en restos de carcasas de venado encontradas en Israel. De hace 500.000 años es un hueso de caballo con una perforación que debió hacer una lanza y que se encontró en Boxgrove (Reino Unido). En cuanto a armas, fue descollante el hallazgo de unas jabalinas de madera —palos de abeto con las dos puntas afiladas, de hasta 2,30 de longitud— y perfectamente preservadas en agua que descubrió, en los años noventa, el arqueólogo Harmut Thieme en una mina de carbón en Alemania. Los humanos las utilizarían seguramente para cazar caballos, dado que se encontraron junto con muchos huesos de ese animal.
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