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domingo, 13 de enero de 2013

¿Por qué se arrugan los dedos en el agua?

Si usted cree que las arrugas que se forman en sus dedos debajo del agua es una consecuencia sin utilidad ninguna de pasar mucho tiempo en ella, está equivocado. Un grupo de investigadores de la Universidad de Newscastle en Reino Unido explica que se trata de una respuesta del sistema nervioso simpático sanguíneo que contrae los vasos sanguíneos cuando los dedos entran en contacto con el líquido. Pero no solo eso. El estudio también revela que los surcos que se forman tienen una función específica y una ventaja natural: permiten agarrar mejor los objetos mojados o que se encuentran bajo el agua.
Los voluntarios que participaron en el estudio tenían que coger con una mano piedras de vidrio que estaban metidas en un recipiente con agua y luego las tenían que pasar a través de un orificio pequeño para ponerlas en otro contenedor. Los participantes con los dedos arrugados completaron la tarea de manera más rápida que aquellos que los tenían lisos y secos. Asimismo, se observó que no había ninguna ventaja a la hora de mover objetos secos con dedos arrugados.

"Si el sistema nervioso está controlando activamente esta conducta en unas circunstancias y no otras, es obvio que existe una función específica que el sistema evolutivo ha seleccionado", explica Tom Smulders, responsable de la investigación. El estudio también señala que estas arrugas pueden haber beneficiado a nuestros ancestros, pues les ayudaban a recolectar alimentos de vegetación húmeda o en arroyos. "Y observando nuestras plantas de los pies, llegamos a la conclusión de que su arrugamiento nos permitía correr mejor bajo la lluvia", añade Smulders.

El estudio desmonta también la vieja creencia de que este efecto en los dedos es el resultado del paso del agua a la capa exterior de la piel, lo que provocaría que se hincharan y arrugaran. Los investigadores demuestran que se trata de un proceso activo en el que los vasos sanguíneos se contraen como una respuesta natural del sistema nervioso.

Las células madre permiten trasplantes sin rechazo en ratones

La gran promesa de la medicina regenerativa es utilizar cultivos de células madre para obtener tejidos y órganos que puedan trasplantarse a las personas con enfermedades hoy incurables. Un punto esencial, y polémico en los últimos años, es que esos trasplantes no sean rechazados por el sistema inmune del receptor. El Instituto Nacional de Ciencias Radiológicas de Chiba (Japón) ha dado un paso fundamental al demostrar que la idea funciona en ratones con trasplantes de piel y de médula ósea sin signos detectables de rechazo. El trabajo se publica en Nature y despeja uno de los mayores obstáculos para la aplicación clínica de las células madre.
El estudio de Masumi Abe y sus colegas de Chiba, Kawaguchi y Yokohama tenía por objetivo disipar las dudas sobre la tolerancia inmunológica a los trasplantes derivados de células madre iPS (o de pluripotencia inducida). Estas células se obtienen retrasando el reloj de vulgares células de la piel para que recuperen su primitiva condición de células madre, y son la estrella de la investigación en este campo, incluido el último premio Nobel de Medicina concedido a su creador, el también japonés Shinya Yamanaka.

Un estudio anterior de los biólogos moleculares de la Universidad de California en San Diego, publicado también en ‘Nature’ en mayo de 2011, había encontrado, también en modelos animales, rechazo inmunológico en trasplantes derivados de células madre iPS, pero no en los derivados del otro gran tipo de células madre que se usan en investigación sobre medicina regenerativa, las embrionarias. Esta es la otra mitad de la historia.

Las células madre embrionarias se obtienen de embriones humanos de dos semanas. Su descubrimiento en 1998 por investigadores de la Universidad de Winsconsin fue la espoleta que desencadenó las actuales investigaciones en este sector, pero en sus escasos 15 años de vida se han topado con una robusta oposición moral y jurídica de los sectores próximos a la Iglesia católica y a las confesiones norteamericanas.

El propio Nobel Yamanaka ha declarado que inició sus investigaciones sobre las células iPS precisamente para sortear esas objeciones éticas. Buscaba un material biológico tan precioso como las células madre embrionarias, pero que no necesitara construir ningún embrión. Y eso es más o menos lo que consiguió, y así lo tasó Estocolmo hace solo unos meses.

La NASA descarta que el asteroide Apofis impacte con la Tierra en 2036

Pueden respirar tranquilos. El asteroide Apofis, con un tamaño equivalente a tres campos y medio de fútbol, no impactará sobre la Tierra durante su sobrevuelo en el año 2036, como se preveía. Los científicos de la NASA del laboratorio de Pasadena, en California, lo han descartado hoy viernes de forma efectiva. Para ello han utilizado información actualizada de la agencia espacial obtenida con telescopios en 2011 y 2012 y datos nuevos que consiguieron el pasado miércoles con el sobrevuelo de este asteroide a 15 millones de kilómetros de la Tierra.
"Con los nuevos datos proporcionados por los observatorios ópticos de Magdalena Ridge (Nuevo México) y Pan-STARRS (Hawaii), junto con datos muy recientes proporcionados por el radar Goldstone Solar System, hemos determinado con eficacia la posibilidad real de un impacto con la Tierra de Apophis en 2036”, ha dicho Don Yeomans, director del programa de Objetos Cercanos a la Tierra de la NASA. Así, a tenor de esta nueva información, las posibilidades de un impacto serán de de una entre un millón en esa fecha. Según los cálculos que difunde ahora la NASA, será el 13 de abril de 2029 cuando el asteroide Apofis realice el sobrevuelo más cercano de un asteroide de su tamaño: pasará a solo 31.300 kilómetros sobre la superficie terrestre.


El asteroide se descubrió en 2004 y de inmediato congregó la atención de los científicos

El asteroide se descubrió en 2004 y de inmediato congregó la atención de los expertos. En un principio, los cálculos iniciales de su órbita indicaban una posibilidad del 2,7% de que impactara con la Tierra en 2029. Cálculos posteriores retrasaron la eventual colisión hasta 2036.

La estimación del tamaño del Apofis también ha variado en este tiempo.Ayer jueves se supo que el asteroide es mayor de lo que se creía, según los primeros datos obtenidos por uno de los numerosos observatorios astronómicos que lo han seguido durante esta semana.

La dimensión de esta roca irregular ha pasado de 270 metros de diámetro medio a 325 metros, con una precisión mayor en las medidas que las realizadas desde su descubrimiento en 2004. El observatorio espacial Herschel, de la Agencia Europea del Espacio (ESA), ha seguido durante días el paso del asteroide, que ha llegado a estar a 14,5 millones de kilómetros del planeta, la décima parte aproximadamente de la distancia de la Tierra al Sol.

lunes, 7 de enero de 2013

Inyecciones de células fotosensibles regeneran la retina de ratones

Si el ojo fuera una cámara de fotos (de las analógicas), la retina sería la película. Por eso cuando se esta fina capa de tejido se deteriora aparecen diversas formas de ceguera, como la retinitis pigmentosa. Así que regenerar esa capa podría ser una manera de tatar esta enfermedad. Y en la medicina actual, decir regenerar tiene casi una traducción inmediata: usar células madre más o menos evolucionadas. Es lo que ha hecho en ratones, con éxito, investigadores de la Universidad de Oxford. Lo publican en PNAS.

El sistema es sencillo: se toman las células y se inyectan en el ojo. Y, a las dos semanas, la retina se había regenerado. No se usaron células madre primigenias (poco diferenciadas, como las embrionarias), sino las que directamente se sabía que iban a producir células fotosensibles (que responden a la luz). De alguna manera, ya estaban dirigidas a trabajar en sustitución de las que se habían ido perdiendo (por la edad u otros procesos). Y el resultado es que estas células se implantan y reconstruyen la capacidad visual.
Es como resturar toda la pantalla del ordenador en vez de ir píxel a píxel, dice un investigador

El trabajo, como recogen los autores, está en línea con otros en los que se utilizaron animales que habían perdido parcialmente la visión. "Hemos recreado la estructura complete [de la retina]. Es la primera prueba de que se puede coger un ratón completamente ciego, ponerle las células y reconstruir toda la capa sensible a la luz”, ha dicho Robert MacLaren, uno de los autores del estudio. A diferencia de los trabajos anteriores, es como restaurar toda la pantalla de un ordenador en vez de reparar píxel a píxel”.

Un kilogramo pesa ahora más de 1.000 gramos

De las tres magnitudes básicas para todos los sistemas de medida (masa, espacio y tiempo, aparte de la temperatura), solo una queda definida como se hizo a finales del XIX: con un bloque de platino, cuyo original se conserva en París. Las otras se han ido redefiniendo en función de constantes físico-químicas de la naturaleza, pero la arbitrariedad del kilogramo no ha encontrado un equivalente que convenza a los científicos. El problema es que el cilindro de platino que lo define ya no pesa un kilo: ha engordado.

En verdad, en el mundo no hay solo un patrón de un kilo. Cuando se estableció esta unidad en 1875 se hicieron una serie de copias homologadas que se repartieron por distintos países. A Reino Unido llegó la 18, y es con esa con la que ha hecho un estudio la Universidad de Newcastle, que publica hoy la revista Metrologia. Usando un complicado equipo de espectroscopia de fotoelectrones emitidos por rayos X (XPS por sus siglas en inglés) han descubierto que el cilindro pesa en verdad algo más de un kilo. No es mucho, apenas unos microgramos (millonésimas de gramo), pero la importancia de la unidad de masa es tanta que eso obliga a reequilibrarla.

La causa de la desviación no es que el platino de que está hecho el modelo engorde. Pero en su siglo y cuarto de existencia, y pese a las condiciones tan estrictas de conservación, ha acumulado contaminantes en su superficie. Se calcula que, al menos el caso estudiado, estas son poco menos de 100 microgramos (0,1 miligramos), pero no se sabe qué ha pasado con las demás copias. Si, como es de suponer, todas han sufrido procesos similares, el mundo tendría ahora una veintena de patrones de un kilo, todos pesando algo diferente.

El calamar gigante, filmado por primera vez en el fondo del mar

La cadena japonesa NHK y la estadounidense Discovery Channel han logrado grabar por primera vez en las profundidades marinas al calamar gigante, uno de los animales más desconocidos del mundo, que nunca ha podido ser filmado en su hábitat natural. Un equipo de ambas televisiones, con la colaboración de miembros del Museo Nacional japonés de Ciencia y Naturaleza, captó las imágenes el verano pasado en las costas de la isla nipona de Chichijima a una profundidad de unos 600 metros gracias a una cámara de alta definición.

El animal captado tiene unos tres metros de largo, aunque carece de sus dos tentáculos más prominentes, por lo que se cree que en origen pudo medir ocho o nueve metros. En el vídeo, que se podrá ver en primicia en Japón el 13 de enero y posteriormente en EE UU el 27 de enero, se ve a este ejemplar alimentándose de un cebo colocado por el equipo, compuesto por otro calamar más pequeño de un metro de largo. La cámara ha podido grabar de cerca los enormes ojos del animal y sus ventosas, de unos cinco centímetros de ancho, según NHK.

El vídeo ayudará a conocer el comportamiento de este legendario animal, del que hasta ahora solo existían grabaciones de ejemplares capturados. Con tres corazones, una visión cien veces más potente que la del ser humano y un cerebro muy desarrollado, este gigante ha permanecido hasta el momento oculto en los abismos marinos. Se cree que se trata del invertebrado más grande del mundo, ya que puede llegar a alcanzar unos mil kilogramos de peso y en torno a unos 20 metros de longitud.

El calamar gigante vive aparentemente en profundidades entre los 400 y los 1.500 metros bajo la superficie del mar, donde la presión es muy elevada y la luz del sol prácticamente inexistente.

viernes, 4 de enero de 2013

Meteorito encontrado en el Sahara es cómo la corteza de Marte

El meteorito conocido como “la bella roca negra” que fue apodado Noroeste de África (NWA) 7034, encontrado en 2011 en el Desierto de Sahara corresponde a la corteza de una zona conocida como Amazonas en el planeta Marte y se formó hace 2100 millones de años atrás, asegura un equipo de la NASA luego de más de un año de estudios, informaron ayer.

El meteorito NWA 7034 pesa cerca de 320 gramos, equivalentes a 11 onzas y tiene una edad significativamente mayor que la mayoría de los meteoritos marcianos, destaca el investigador Mitch Schulte, que trabaja para el programa de exploraci
ón en Marte de la NASA.

"Ahora tenemos una idea de un trozo de la historia de Marte en un momento crítico de su evolución”, señala.

A diferencia de los otros meteoritos supuestamente marcianos, descubiertos hasta la fecha, los investigadores ven a la roca negra NWA 7034, cómo un “complemento perfecto de las rocas y afloramientos superficiales” que han estado reportando a la NASA los rover que se encuentran en la superficie de Marte además de los satélites que orbitan alrededor de ese planeta.

"El contenido de este meteorito puede desafiar muchas de las nociones largas sostenidas acerca de la geología marciano", destacó a su vez John Grunsfeld, administrador de Ciencia Espacial de la NASA en Washington.

El NWA 7034 está hecho de fragmentos cementados de basalto, “roca que se forma con la lava que se enfría rápidamente”. Principalmente compuesta de feldespato y piroxeno, “muy probablemente de la actividad volcánica”, señala la NASA. Este meteorito coincide con la corteza marciana medida por la exploración Mars Odyssey Orbiter.