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sábado, 16 de marzo de 2013

Europa se lanza al espacio ‘low cost’


Europa parece lista para subirse a la ola de la explotación comercial del espacio en la que ya avanzan varias compañías en Estados Unidos, más allá de los satélites de comunicaciones y de observación de la Tierra. Un consorcio de empresas con base en Suiza ha lanzado un ambicioso proyecto espacial para construir un nuevo sistema de lanzamiento de bajo coste que debe ser capaz, en una primera fase, de desplegar satélites de hasta 250 kilos y, después, de realizar vuelos suborbitales para turistas espaciales.
Swiss Space System o S3, abreviando, ha logrado una financiación de 250 millones de euros para hacerlo. Su plan es tener prototipos para el año que viene, cumplir el vuelo inaugural lanzando un satélite al espacio en 2017 y, después, explotar el negocio del turismo espacial. En S3, además de media docena de compañías del sector, incluida la españolaDeimos, participa ya la Agencia Europea del Espacio (ESA) y se cuenta con la rusa Roscosmos. El padre de la idea es el piloto suizo Pascal Jaussi, que lleva tres años luchando por ponerla en marcha. Esta semana se ha hecho la presentación oficial de S3 en Suiza, con la participación estelar del exastronauta europeo Claude Nicollier, miembro del grupo de expertos.
La idea básica del sistema, ya utilizada en el sector espacial privado estadounidense, no recurre a un cohete para salir al espacio, sino a un avión (en este caso, un Airbus A-300 adaptado) que despegue con una pequeña lanzadera sujeta. Tras alcanzar los 10.000 metros de altura, se separa la lanzadera que, mientras el A-300 regresa a la base, emprenderá la ascensión hasta 100 kilómetros. A esa altura se despliega el satélite para su puesta en órbita. En el caso de los turistas espaciales, empezarán en ese punto a disfrutar de su vuelo suborbital, sin dar siquiera una vuelta al planeta, pero sí flotando en el espacio y disfrutando del panorama del cielo negro (al estar por encima de la atmósfera). Después, la lanzadera regresa a la superficie terrestre, aterriza y se prepara para otro vuelo.
La reutilización y la utilización de un avión comercial adaptado pueden abaratar los costes hasta unos ocho millones de euros por lanzamiento, según S3.
“Nos vamos a ocupar de la parte de dinámica de vuelo, del sistema de control y del equipamiento en Tierra”, explica Miguel Belló-Mora, ingeniero aeronáutico y director de la empresa española Deimos, participante en S3. La base de operaciones, es decir, el despegue y el aterrizaje, se realizarán en el aeródromo de la localidad suiza de Payerne, entre Ginebra y Berna.

De entrada, cuatro alas


El escritor Michael Balter, corresponsal en París de la revistaScience, ha dado en el clavo al comparar la evolución de los pájaros con la de los aviones. Los aviones actuales tienen un par de alas, pero el artefacto con que los hermanos Wright inauguraron el sector en 1903 era un biplano con dos pares de alas. Las aves actuales también tienen dos alas, pero sus primeros padres, que evolucionaron a partir de un grupo de dinosaurios en el cretácico, tenían cuatro. Tanto sus brazos como sus piernas desplegaban el innovador plumaje que les permitió echar a volar: eran biplanos como el de los hermanos Wright. Hasta en eso —en las incertidumbres iniciales, en las salidas en falso— ha imitado a la naturaleza la ingeniería humana.
Esta es la principal conclusión del análisis de 11 fósiles extraordinariamente bien preservados de algunas de las primeras aves que poblaron el planeta, halladas en el biota de Jehol, que hace referencia a los ecosistemas que dominaron el noreste de la actual China en el cretácico inferior, hace unos 130 millones de años, justo cuando los primeros pájaros estaban evolucionando a partir de un grupo de dinosaurios de la región. Xing Xu y sus colegas de la Universidad de Linyi, el Museo de la Naturaleza de Shandong y la Academia China de las Ciencias presentan hoy sus descubrimientos en Science.
Parece claro a estas alturas que las plumas no fueron una adaptación al vuelo —un mero refinamiento para afianzar un logro mecánico anterior—, sino que le precedieron. Los paleontólogos han descrito en los últimos años varios dinosaurios de la época, o algo anteriores, que ya exhibían un aparatoso penacho de plumas en su cola, pero que eran incapaces de volar. La hipótesis favorita en el ramo es que esas plumas no evolucionaron para el vuelo, sino para atraer al sexo opuesto, como ilustra con particular elocuencia la actual cola del pavo real.
Los paleontólogos también han hallado dinosaurios con una variedad de penachos “estrafalarios” —el adjetivo es del doctor Xing Xu— en sus patas traseras, o en sus piernas, si proyectamos la nomenclatura sobre nuestro cuerpo, como aconsejan la zoología comparada y el sentido común. Algunos expertos ya se habían aventurado a considerarlos como “alas traseras”, un tipo de ala que no crece en los brazos, sino en las piernas. Pero estos también eran dinosaurios que no volaban, arrojando así sobre las supuestas alas traseras la sospecha de alguna otra función inconfesable.

De excavaciones al desierto egipcio con un especialista en peces

Aunque la vieja ciudad perdida de Oxirrinco se encuentra cerca de un brazo del Nilo, el Bahr Yusuf, el lugar ha sido invadido por el desierto. Así que resultó una sorpresa cuando el año pasado la misión egiptológica catalana que investiga y excava el yacimiento, 200 kilómetros al sur de El Cairo, halló bajo la arena los esqueletos de 1.300 peces, apilados en capas separadas por hojas vegetales. Es probable que esos peces sean más que pescado y tengan un sentido religioso o pertenezcan a un ritual funerario. Al cabo, la grecorromana Oxirrinco (la vieja ciudad faraónica de Per-Medyed) era la ciudad del pez oxirrhynco(Mormyrus oxyrhyncus o Pez Elefante, denominado por los egipcios Hat), el pez sagrado que se tragó el pene de Osiris. El pez era tabú e incluso parece que los oxirrinquitas (!) no comían nada obtenido con caña por si un pez sagrado había rozado el anzuelo.

Para tratar de resolver el misterio de los peces, la misión catalana, de la Universidad de Barcelona (UB), que parte mañana hacia Oxirrinco (hasta el 20 de abril) llevará con ella a un científico belga, Wim Van Wanner, especialista en peces antiguos (sí, hay profesiones notables).

“No había más remedio”, suspira el director de la misión, Josep Padró, “porque ninguno de nosotros sabe de fauna del Nilo y todo lo que podíamos hacer eran conjeturas”. Padró ríe al recordar la cara que puso Van Wanner cuando le dijeron cuántos peces habían encontrado. “Él pensaba que hablábamos de media docena, así que al decirle que eran 1.300...”. El egiptólogo explica que hay grandes, medianos y pequeños (esperemos que no pezqueñines). El belga es un paleontólogo o más precisamente paleoictólogo del Museo de Historia Natural de Bruselas. A ver si aclara si los dichosos peces son oxirrincos. “Es difícil”, reflexiona Padró, “en la iconografía los identificas, pero con las espinas resulta fácil meter la pata”.

El otro gran objetivo de la campaña es la recuperación de lo que parece ser una vía procesional porticada que atraviesa la necrópolis

Aparte de tratar de resolver la incógnita que plantean los peces y continuar la excavación del sector en que han aparecido —y que puede arrojar más sorpresas: los peces pueden ser la ofrenda de un gran enterramiento—, el otro gran objetivo de la campaña es la recuperación de lo que parece ser una vía procesional porticada que atraviesa la necrópolis y que fue hallada también la pasada temporada. La vía, del río al desierto, conduce hasta el Osireion, el templo funerario excavado por la misión desde hace años. Para dilucidar las características de la vía se contará con la colaboración de un equipo especializado en fotografía aérea. “Excavar es muy lento y las fotografías nos darán mucha información sin necesidad de hacerlo”.

Hallan 13 cuerpos y cerámicas de la época de la Peste Negra en Londres


Las excavaciones de un proyecto ferroviario han posibilitado el hallazgo en Londres de restos de trece cuerpos y cerámicas que datan de mediados del siglo XIV y que parecen pertenecer a la época de la Peste Negra, informa la BBC. Hasta la fecha se tenía constancia de que por esa zona existía un cementerio pero su ubicación exacta era un misterio.
Los esqueletos se encontraron en la plaza Charterhouse Square, junto con cerámicas de mediados del siglo XIV, durante las excavaciones realizadas como parte del proyecto Crossrail, la nueva línea de transporte subterráneo de alta velocidad que unirá los barrios del este y del oeste de Londres.
Los análisis de ADN que se realizarán a los restos humanos podrían aportar información valiosa sobre el desarrollo de la bacteria que originó la llamada Peste Negra o Muerte Negra, la pandemia de peste más devastadora en la historia de la humanidad que afectó a Europa en el siglo XIV y alcanzó su punto máximo entre 1347 y 1353.
Durante las obras desarrolladas como parte de este proyecto, los equipos de excavación han descubierto hasta la fecha esqueletos cerca del barrio londinense de Liverpool Street (al norte de la ciudad), restos de la Edad del Bronce y la mayor pieza de ámbar encontrada en el Reino Unido.
"Hemos encontrado restos arqueológicos prácticamente de todos los periodos, desde la prehistoria hasta el siglo XX, pero ésta ubicación es probablemente el sitio medieval más importante de los hallados", dijo Jay Carver, arqueólogo del proyecto al citado canal. Por su parte, Nick Elsen, del Museo de Londres, añadió que el hallazgo de los cuerpos aporta "una panorámica de la población del siglo XIV".
La manera en la que estaban distribuidos los cadáveres en dos filas ordenadas sugiere que datan de la época en la que comenzó la peste, antes de que se convirtiera en la pandemia que años más tarde provocaría que los cuerpos se apilaran al azar en sepulturas masivas. Los arqueólogos que trabajan en el proyecto del Crossrail y otros del Museo de Londres continuarán cavando con el fin de descubrir más restos u otros hallazgos, según la BBC.
El proyecto del Crossrail se presenta como el más ambicioso de Europa e incluye también la construcción de dos grandes túneles a 30 metros bajo la superficie. Si todo marcha como está previsto, el proyecto de unir a lo largo de 118 kilómetros las localidades de Maidenhead, al oeste de Londres, en el condado de Berkshire, con la de Shenfield (Essex), al este, se terminará en el año 2017. El Crossrail podrá operar hasta 24 trenes en las horas punta, cada uno de los cuales viajará a velocidades de hasta 160 kilómetros hora.

Los ‘7 minutos de terror en Marte’ impactan en Kosmópolis


Kosmópolis demostró ayer que su nombre tiene la misma raíz que cosmonauta y cosmódromo y ofreció una muy interesante (y a ratos impresionante) sesión sobre el planeta Marte. Bajo el philipkdickisianotítulo de Tiempo de Marte la sesión del festival juntó ciencia y literatura para componer un ameno relato sobre la manera que que hemos imaginado el planeta rojo y cómo está resultando ser en realidad desde que se inició la época de su exploración. El acto tuvo su momento culminante en la proyección de un extraordinario vídeo sobre el aterrizaje (amartizaje) del vehículo Curiosity en Marte el pasado 6 de agosto y que muestra los “siete minutos de terror” de la complicadísima operación.
Participaron en la sesión la física y divulgadora científica del Complejo Espacial de Robledo de Chavela (Madrid) Lara Saiz, el ingeniero madrileño Fernando Abilleira, del equipo de la NASA que ha puesto el vehículo Curiosity en suelo marciano y que intervino por videoconferencia desde la sala de control de la agencia espacial en Pasadena, y el periodista de EL PAÍS Jacinto Antón.
Antón, que recorrió la forma en que la ciencia ficción ha imaginado Marte y a los marcianos, comenzó con un breve texto de la escritora decana del género, Ursula K Le Guin, que él mismo le pidió la víspera para la sesión de Kosmópolis. “Yo solo he ido una vez a Marte por mí misma”, leyó el periodista, “en una triste historia llamada The field of vision, pero he visitado el planeta rojo muchas veces con guías, guías tales como Stanley Weinbaum, Kim Stanley Robinson, el indomable Spirit y ahora la valiente Curiosity. Los escritores usamos los ojos de la imaginación para buscar los lugares donde la ciencia luego envía sus exploradores. Ambos, narradores y científicos, les llevamos a lugares maravillosos”.
Siguieron H. G. Wells y sus despiadados marcianos, el Marte pulp de Edgar Rice Burroughs, y el de melancólicos canales de Bradbury, hasta llegar a la la terraformación de Marte Rojo. A continuación Saiz repasó la aproximación científica a Marte, de Schiaparelli y sus canali hasta las misiones modernas (Mariner, Vikings). Donde recogió el testigo Abilleira para explicar los trabajos de la misión y anunciar que preparan una nueva para 2016, Insight. El especialista dijo que todavía hay problemas serios para una misión tripulada. “No contamos actualmente con un cohete para lanzarla y los problemas de hacer aterrizar en Marte un vehículo tan pesado como el que haría falta no están resueltos”.

sábado, 9 de marzo de 2013

Astrónomos de la Edad de Bronce


Encanto, guapa hasta un extremo insoportable, y por supuesto rubia según detallan los vecinos de la zona, tiene una gallina clueca que no es que haya puesto huevos de oro, sino que pone tal empeño en la incubación que al final de sus fiebres logra que nazcan pollitos de 18 kilates. En San Juan, Encanto aparece por arte de magia y es conveniente no cruzarse con ella. El resto del año vive en el alma de una roca de esquisto, una formación pétrea alargada que pavimenta el estrecho paso del camino entre As Anzas y Salcedo, en Ribadeo. La gente que está al tanto de esta particular tentación rubia de A Mariña evita esta ruta y elige una alternativa, bastante más larga, en el solsticio de verano. Al parecer, los que se topan con la bella, con su oro y sus aves de corral, quedan embrujados y desaparecen, engullidos por la propia piedra. No se conocen más pormenores porque ninguno ha vuelto para contarlos.
En esta roca, encajonada entre el río Grande o Alesancia y el acantilado, que se levanta vertical en la vera opuesta del camino, hay grabadas desde un tiempo remoto sin determinar, la Edad de Bronce (hipótesis oficialmente registrada) o la de Hierro, al menos 11 pisadas humanas. Se suele decir que estas huellas son las de Encanto, su único rastro durante el resto del año, pero la Xunta, en verano de 2011, las catalogó como petroglifo labrado por la mano del hombre y el cuento del hada pareció morir. Después de que el colectivo cultural Mariñapatrimonio avisase a Cultura de su existencia, el grabado rupestre pasó a formar parte del inventario administrativo con el nombre de As Fádegas-As Pisadas do Encanto, seguido de un número. El registro tenía en cuenta los grabados podomorfos y también unas misteriosas formas circulares o cazoletas que aparecían al final de la secuencia de pisadas y que salieron a la luz en 2010, tras una riada que arrasó la capa de tierra. Manuel Miranda, voz de Mariñapatrimonio, explica que estas cazoletas son cuatro y que podría ocultarse más cantidad donde el agua no excavó.
Lo que nadie apreció en 2011 fue que estos grabados redondos tenían uñas. El primero que cayó en la cuenta fue Marco García Quintela, catedrático de Historia Antiga en la Universidade de Santiago, cuando visitó el lugar la primavera pasada. Según describe, en la parte superior de las cazoletas están claramente talladas cinco garras, no le cabe duda. Podrían ser de oso (y de hecho, Miranda guarda fotos de huellas reales de plantígrado que son idénticas), pero también de otro animal. Quintela no quiere aventurarse en esto y tampoco en dar una interpretación.
Sucesión de huellas humanas en el petroglifo de As Fádegas (Ribadeo). En el solsticio de verano resultan invisibles por la sombra que proyecta una roca. /MARIÑAPATRIMONIO
Petroglifos podomorfos los hay en Pontevedra, Ourense y el norte de Portugal, pero este es el único caso en el noroeste peninsular, que no el primero en Europa, en el que se representa una sucesión de pisadas humanas que se acaban transformando en rastros animales. “En Suecia, por ejemplo, se conoce otra representación”, pone como ejemplo el historiador. “Están al borde de un lago, en el lugar preciso donde es fácil imaginar un oso pescando”.
Sin embargo, el profesor le resta importancia a su descubrimiento. Para él, la conclusión más reseñable de aquella expedición al estrecho paso junto al río Grande que lleva a As Fádegas, la huerta ecológica de Elia y Vicente, fue la que sacó otro integrante de la comitiva de investigadores.

“El universo es comprensible y entendemos cómo funciona”


“Sí, entendemos cómo funciona el cosmos, sus propiedades fundamentales. El universo es comprensible”, dice el astrofísico Rashid Sunyaev. En la conversación salta cómodamente desde los primeros instantes tras el Big Bang hasta la misteriosa energía oscura del universo más evolucionado —que está acelerando su expansión—, pasando por las fases de formación de las primeras estrellas y, después, de galaxias y cúmulos de galaxias, sin dejar de lado los agujeros negros brillantes. Con 70 años recién cumplidos, este uzbeko, nacido en Tashkent, dio sus primeros pasos científicos de la mano de uno de los más grandes de la física de partículas y la cosmología, el ruso Yakov Zeldóvich, primero como estudiante suyo en Moscú y luego como colaborador. Sunyaev no pudo salir de la Unión Soviética hasta 1981 y parece que, en las últimas dos décadas, se está desquitando en cuanto a movilidad internacional: es director del Instituto Max Planck de Astrofísica en Garching (Alemania) a la vez que jefe del Departamento de Astrofísica de Alta Energía del Instituto de Investigación Espacial (Moscú) y mantiene colaboraciones científicas en EE UU.
Esta semana ha estado en Madrid para dar una conferencia sobre Los cúmulos de galaxias en la Fundación BBVA.
Pregunta. ¿Cuándo se formaron las estrellas y las galaxias en la historia del universo?
Respuesta. Las estrellas se formaron antes y fueron formando galaxias y estas fueron formando cúmulos, que son los objetos más masivos del universo. La mayoría de los cúmulos empezaron a ser importantes unos 4.000 millones de años después del Big Bang, y ahora el cosmos tiene casi 14.000 millones de años. Las perturbaciones de densidad iniciales fueron las semillas que crecieron y formaron los cuerpos celestes, galaxias y cúmulos.
P. ¿Cuántos cúmulos de galaxias hay?
R. Queremos detectar todos los cúmulos en el universo observable con el detector espacial eRosita \[se lanzará en 2014\] y serán entre 100.000 y 150.000. En cada cúmulo hay cientos o miles de galaxias, depende de lo rico que sea.
P. Aun así, la materia ordinaria supone menos del 5% de todo lo que existe.
R. Sí, el 4,5%. El resto es materia oscura \[22,5%\] y energía oscura \[73%\], que empieza a ser muy significativa en la evolución del cosmos cuando este tenía unos 5.000 millones de años. Pero en los cúmulos la energía oscura no es importante y están compuestos de galaxias con estrellas (un porcentaje pequeño del total), gas muy caliente (15%) y materia oscura (80%). Para conocer la composición y los parámetros fundamentales del cosmos ha sido muy importante el telescopio espacial estadounidense WMAP.
P. Ahora está a punto de ofrecer nuevos datos el Planck, también dedicado a observar la radiación de fondo. ¿Cuenta con resultados espectaculares en la presentación que la Agencia Europea del Espacio realizará el próximo 21 de marzo?
R. Soy miembro del equipo del Planck y tengo que respetar la confidencialidad de los resultados hasta que se hagan públicos. Pero será una presentación importante. Y hay jóvenes científicos españoles muy brillantes y muy activos en el equipo. Planck tiene más sensibilidad que cualquier otro observatorio de este tipo, lo que puede significar encontrar algo inesperado o proporcionar datos mucho más precisos.
P. Usted ha trabajado en agujeros negros. ¿Cuándo se empezaron a formar?
R. No son del universo primitivo. Los agujeros negros supermasivos más lejanos que vemos son de unos 700 millones de años después del Big Bang y luego se hacen muy numerosos y muy brillantes cuando el cosmos tiene unos 3.000 millones de años. Los pequeños, los agujeros que se forman por el colapso de una estrella masiva, son anteriores, de unos 100 millones de años.
P. Y brillan, pese a ser agujeros negros.
R. Si, fue una investigación de cuando yo era muy joven... Un agujero negro traga materia, pero esta no cae directamente en él, sino que gira en espiral a su alrededor. La materia, el gas, rota en capas y entre ellas hay fricción, por lo que se calientan muchísimo, de manera que el disco alrededor del agujero negro emite en rayos X y en luz visible... Por ejemplo, los agujeros negros más brillantes que vemos están devorando cada segundo materia equivalente a tres veces la masa de la Tierra.
P. ¿Entienden los científicos cómo funciona el universo?
R. Sí. El universo es comprensible y conocemos sus propiedades generales, pero dentro de nuestro horizonte, es decir, de lo que podemos observar, aunque no podemos decir lo que hay mucho más allá. Sus características dependen de las condiciones en los primeros instantes. Por ejemplo, su composición química: prácticamente el 100% del litio de las baterías de su grabadora se creó en las reacciones nucleares de los primeros minutos del universo, igual que todo el deuterio, el combustible del sueño de la fusión nuclear. Es impresionante. Estamos seguros de que no hay otra forma de crearlos y las predicciones de la cantidad de deuterio o de litio generado en aquellas reacciones del cosmos primitivo se han comprobado observacionalmente con precisión.