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viernes, 17 de mayo de 2013

La demolición de una pirámide maya en Belice indigna a los arqueólogos


“Horrendo, deplorable e imperdonable”. Así ha calificado Jaime Awe, director del Instituto de Arqueología de Belice, la demolición casi total de una pirámide maya de 2.300 años de antigüedad y unos 30 metros de altura en el yacimiento de Nohmul, en el distrito de Orange Walk, al oeste del pequeño país centroamericano. El edificio fue destruido por las excavadoras de una empresa constructora que buscaba grava para arreglar una carretera.
“Es verdaderamente increíble que se destruyera la pirámide”, asegura Awe por correo electrónico a este periódico. “La empresa constructora era muy consciente de que se trataba de un lugar histórico. O estaban pensando que nadie se iba a enterar, lo cual es increíblemente estúpido, o suponían que podrían destruir el yacimiento y salirse con la suya. Es indignante pensar que no tienen amor por nuestro patrimonio cultural”, remata.
La pirámide era el centro de un asentamiento de unos 32 kilómetros cuadrados donde vivían unas 40.000 personas y se ubicaban 81 edificios de ladrillos de piedra caliza, un material muy apreciado por los constructores para mejorar las carreteras, según la web local7NewsBelize.
“La pirámide destruida era una de las más grandes en el yacimiento de Nohmul. Obviamente fue un templo importante, que se usó para destacadas ceremonias y rituales, incluyendo el entierro de miembros de la élite de la ciudad”, prosigue Awe. Casi todo el edificio quedó demolido, aunque según el arqueólogo hay una parte pequeña a su izquierda que puede rescatarse. Este miércoles Awe tenía previsto acudir a Noh Mulen para ver qué información podía aún recuperar de la pirámide.
“Nuestras leyes contra este tipo de acciones son claras y contundentes”, continúa Awe, “es ilegal destruir deliberadamente monumentos antiguos". "Seguiremos adelante con nuestro programa de divulgación de educación para sensibilizar al público sobre la importancia de nuestro patrimonio y la necesidad de preservar el patrimonio nacional. La responsabilidad es de todos, no sólo del Instituto de Arqueología".
El arqueólogo británico Normand Hammond, que trabajó durante más de 20 años en Belice, aseguró a la agencia AP que la demolición de montículos mayas para rellenar carreteras era un problema endémico en el país centroamericano, pero que esto suena "mucho peor".
Desde el vecino México, el arqueólogo Leonardo López Luján, que dirige las excavaciones del Templo Mayor, en pleno centro del DF, recuerda que este tipo de incidentes sucedían antes en su país con relativa frecuencia. “Ahora pasa mucho menos, porque para emprender cualquier infraestructura tiene que intervenir un equipo de la Dirección de Salvamento Arqueológico”, cuenta a EL PAÍS. Así por ejemplo, la autopista a Acapulco, tuvo que desviar su trazado.
De momento, la policía ha cerrado el yacimiento de Noh Mulen y ha abierto una investigación mientras la fiscalía baraja presentar cargos criminales. Destruir un monumento antiguo está penado con hasta 10 años de cárcel o una multa de 10.000 dólares. La empresa D-Mars ha retirado sus máquinas del lugar.

Me dijeron que no tenía capacidad de liderazgo científico”


A sus 30 años, el lucense Diego Martínez está considerado como el mejor físico europeo joven por la Sociedad Europea de Física, que otorga estas menciones cada dos años. Un reconocimiento que no le ha servido para conseguir una beca Ramón y Cajal, el programa estrella de incorporación de científicos de alto nivel que proporciona contratos de cinco años para que se queden en España. La comisión que juzgó su solicitud señaló su “poca relevancia internacional”. Martínez ha trabajado en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) de Ginebra y ahora lo hace para el Instituto de Física de Partículas de Holanda (Nikhef).
Pregunta. ¿Le sorprendió que no le dieran la beca del programa Ramón y Cajal?
Respuesta. Un poco, pero hay que tener en cuenta que el número de becas Ramón y Cajal que se dan es muy bajo. La parte sorprendente fue no estar ni siquiera en lista de espera, así como algunas partes del informe.
P. ¿Qué opina de la expresión “falta de liderazgo internacional” con la que despachan su candidatura?
R. La frase textual es: “El solicitante ha alcanzado en su campo un nivel de relevancia internacional algo menor que el de investigadores de edades similares a la suya. No ha demostrado todavía claramente capacidad de liderazgo científico”. No tiene justificación, más aún cuando ponen explícitamente “edades similares a la suya”. Y en el currículum que envié, había información más que suficiente, incluidos roles de coordinación de grupos internacionales.
P. ¿Cree que la capacidad científica española podrá recuperarse en el futuro de los recortes a la investigación?
R. No creo que recortar en investigación o en educación sea positivo. Entiendo que España tenga problemas con su presupuesto en estos momentos, pero no creo que I+D sea el mejor sitio para recortar. Dicho así, un poco simplificado en una economía global, un país puede tener tres cosas: o recursos naturales, que tampoco es que tengamos demasiados, o gente capacitada con un nivel educativo alto y una industria que pueda generar valor añadido o, si no, solo te queda tener mano de obra barata. Sobre el futuro, la capacidad científica seguro que se puede recuperar, pero la distancia respecto a otros países será más grande.
P. Muchos científicos jóvenes y no tan jóvenes se están yendo porque sus perspectivas son mejores fuera. ¿Por qué quería usted volver a España?
R. Bueno, primero hay que aclarar una cosa. Que un investigador joven pase unos cuantos años fuera de su lugar de origen es razonable y común en toda Europa. Lo que sí es cierto es que en el caso de España es mucho más difícil volverse. En cuanto a por qué volver, bueno, en algún momento uno se cansa de estar emigrado. Y, al menos en mi campo, desde España se puede trabajar con buenos medios. Hay que tener en cuenta que, como Estado miembro del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), las universidades españolas pueden hacer uso de sus instalaciones y recursos. Los datos del LHC o el software del analisis del CERN están tan disponibles tanto para alguien de Berlín, como para alguien de Santiago.
P. Estuvo trabajando y a punto de obtener una plaza de cinco años en el CERN. ¿Cree que en el extranjero tratan mejor a sus investigadores?
R. Evidentemente, hay países que dedican mucho más presupuesto a I+D en proporción al PIB.

sábado, 11 de mayo de 2013

Robot de aire marciano para explorar los hielos de Groenlandia


El Grove mide casi dos metros de alto, pesa 400 kilos y puede desplazarse por la nieve autónomamente, a una velocidad de dos kilómetros por hora y sin contaminar, con un radar para explorar las capas de nieve que se acumulan formando los glaciares. Tiene un indudable sabor a los robots rodantes, o rover, de exploración planetaria que la NASA envía a la superficie de Marte, como el Curiosity. Pero en este caso el entorno en que el vehículo tiene que desenvolverse, por desértico y extremo que sea, está en el planeta Tierra: los hielos de Groenlandia.
El prototipo está listo y las pruebas con el nuevo aparato en Groenlandia comienzan el 3 de mayo para durarar algo más de un mes. El objetivo científico, aún en la fase de ensayos, es detectar la capa de nieve que se formó allí el pasado verano tras un excepcional episodio de fusión del 97% de la superficie helada de Groenlandia debido a las altas temperaturas registradas.
La idea surgió de un grupo de estudiantes de ingeniería entusiastas de los rover que, durante sus prácticas en el Centro Goddard de la NASA, plantearon a una científica, Lora Koening, si sería de utilidad un rover en sus investigaciones de la acumulación de capas en los glaciares. Los datos normalmente se adquieren desde satélites y aviones, o los toman los científicos desplazándose en motos de nieve en condiciones a menudo realmente difíciles. A Koening le gustó la idea del robot, la encontró útil y propuso a los jóvenes colocar un radar en el vehículo autónomo, convirtiéndose también en asesora del proyecto. “Los robots como el Grover nos proporcionarán una nueva herramienta para los estudios de glaciología”, explica la científica en un comunicado de la NASA.
Al Grover (Greenland Rover Goddard Remotely operated Vehicle for Exploration and Research), se le unirá en las pruebas de campo otro robot rodante, el Cool Robot, desarrollado en el Dartmouth College, con financiación de la Fundación Nacional para la Ciencia (NSF)estadounidense, diseñado para llevar diferentes instrumentos de muestreo atmosférico y de glaciares.
Las soluciones técnicas aplicadas en el rover de los hielos no son idénticas a las del Curiosity o de similares misiones de la NASA fuera del planeta, pero los retos guardan similitudes: “El Grover es exactamente como un vehículo espacial operando en el suelo: tiene que sobrevivir durante meses sin ayuda en un entorno hostil, con unos pocos comandos para conocer su condición y darle instrucciones para desenvolverse en las situaciones que encuentre”, explica Michael Comberiate, ingeniero retirado de la NASA y responsable de los cursos de verano de ingeniería en Goddard. También sería útil en la Antártida, señala. No hay que olvidar que el Curiosity, como sus antecesores Spirit,Oportunity y Sojourner son plantaformas de ensayos de tecnologías, además de misiones científicas.

Trasformada piel en neuronas sin pasar por la fase de células madre


La plasticidad celular ha dado un nuevo paso con la posibilidad de transformar células de piel de adultos en precursores neuronales. Hasta ahora, para hacer eso había que desprogramar las células de partida llevándolas a un estado similar al de las embrionarias (las conocidas como células pluripotenciales inducidas o iPS). Con la técnica desarrollada por Su-chun Zhang, de la Universidad de Wisconsin-Madison, que la publica en Cell, la transformación es directa: se toman las células de la piel, se cultivan junto a un virus y este las modifica hasta formar precursores neuronales.
En concreto, Zhang ha utilizado el virus Sendai, causante de resfriados. Bastó incubar las células con el virus durante 24 horas para que este las modificara. Eliminar luego el patógeno es fácil: se hace calentando el cultivo (de manera análoga a lo que intenta el organismo enfermo cuando quiere curarse de un catarro). Aparte de la sencillez, la técnica tiene otra ventaja: este virus no integra su material genético en el de las células, por lo que una vez eliminado no queda huella de su presencia (aparte de los cambios que induce).
Las células obtenidas se han conseguido diferenciar luego entres tipos del sistema nervioso: neuronas, astrocitos y oligodendrocitos, ha dicho Zhang. "Esta prueba destaca la posibilidad de generar muchos progenitores neuronales para trastornos específicos", ha aclarado Zhang.
Aparte de la importancia del mecanismo en sí, que podría evitar riesgos como la generación de tumores si se usan células madre, el descubrimiento muestra otro aspecto: la increíble plasticidad de las células humanas. En contra de lo que se pensaba no hace más de 50 años, estas tienen la capacidad de transformarse en cualquier otra de un tipo muy diferente, aunque sea una cualidad que está dormida (por esto mismo recibieron el último Nobel de Medicina Gurdon y Yamanaka)

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El bloqueo de un solo gen reduce la agresividad de los tumores


Un equipo de la Universidad Johns Hopkins ha descubierto un gen que actúa como un interruptor en los procesos tumorales. En concreto, estudiando células de cáncer de mama humano, han visto que tras su bloqueo el cultivo adquiere el aspecto de un tejido sano. Ello apunta a que un fármaco que actuara en este sentido podría ser una alternativa sobre todo en tumores que sean resistentes a los medicamentos hasta ahora en uso. El artículo lo publica PLOS.
El gen que ha sido objeto del estudio pertenece a una familia de amplias propiedades, los HMG (iniciales High Movility Group, grupo de elevada movilidad). Ya en el nombre indica  que tiene una relación con el crecimiento celular, cuyo descontrol es la causa de los cánceres.
"Este regulador maestro está normalmente desactivado en las células adultas", ha dicho Linda Resar, investigadora de la Johns Hopkins. "En cambio, está muy activa en el desarrollo embrionario y en las fases agresivas de todos los tumores que se han estudiado". "Nuestro trabajo muestra por primera vez que desactivando este gen en células de una forma agresiva de cáncer cambia extraordinariamente su apariencia y su comportamiento", ha añadido.
El trabajo, realizado en cultivos celulares, puede ser de gran interés en casos para los que no hay tratamiento. Por ejemplo, en el estudio se utilizaron las células llamadas triple negativas, porque no tienen ninguno de los genes o receptores que caracterizan las formas más habituales de cáncer de mama. Esta falta de señales, como el gen HER2, hacen que sean más difíciles de abordar. Después de alterar las células para inhibir el HMG1 se implantaron en ratones, y se vio que no se propagaban. En cambio, los cultivos no manipulados causaban metástasis.Trabajos anteriores de Resar habían ya intervenido sobre el gen HMG1 pero aplicados a la reprogramación de células madre. Esto es lógico visto su papel en la proliferación y especialización celular. De paso, el estudio pone de manifiesto, otra vez, la relación entre células madre y cáncer. Cuando las primeras se activan de manera inadecuada, aparecen los segundos.

La NASA busca misión para dos telescopios espía regalados


La NASA se ha encontrado con un regalo inesperado, dos telescopios espía, y ahora está pensado qué destino científico darles y cuánto le costaría adaptarlos para su uso astronómico en el espacio. Los dos observatorios, valorados cada uno en casi 200 millones de euros, no han llegado a salir de la Tierra y son similares al histórico Hubble (un enorme artefacto de 13,2 metros de largo y 4,2 de diámetro), que se aproxima al final de su vida útil en órbita. Los telescopios eran de la muy secreta Oficina de Reconocimiento Orbital estadounidense (NRO, en sus siglas inglesas) y no se construyeron para mirar las estrellas, sino para ser apuntados hacia abajo, hacia la superficie terrestre y lograr imágenes de alta resolución. Ahora, una de las condiciones que la NRO ha puesto para su donación a la NASA es, precisamente, que sean apuntados en sentido opuesto, hacia el cielo. Además, antes de pasar a manos civiles, se han desmontado de los telescopios sus sistemas electrónicos y cámaras.
El regalo llegó a la agencia espacial hace unos meses y ahora se están estudiando las propuestas elaboradas por los expertos acerca de los potenciales usos científicos. Desde luego, ninguno de ellos será el sustituto del Hubble, papel que ha de desempeñar el telescopio espacialJames Webb, que la NASA está construyendo con la Agencia Europea del Espacio (ESA) y que avanza hacia su lanzamiento, ahora previsto para después de 2018. Será este un observatorio infrarrojo de espejo de 6,5 metros de diámetro y una pantalla térmica de 22 por 12 metros, como una pista de tenis, concebido para explorar el universo más lejano. Su coste se ha disparado ya hasta los casi 7.000 millones de euros, lo que ha obligado a reducir el resto de programas científicos de la agencia espacial estadounidense. Así, acomodar ahora en su presupuesto un gasto imprevisto para aprovechar el regalo de la NRO obliga a hacer muchos números. Los dos observatorios espía no llevan cámaras ni instrumentos astronómicos.
Los observatorios fueron diseñados para vigilar la superficie terrestre
Las ideas propuestas por los científicos en unas jornadas de trabajo celebradas hace unas semanas en Huntsville (Alabama) abarcan un amplio abanico de posibilidades: desde colocar uno de estos telescopios en órbita de Marte hasta dedicar uno de ellos a la búsqueda de planetas extrasolares, estudiar la meteorología espacial y el sistema Sol/Tierra o configurarlo como otro Hubble, informa Space.com. La propuesta más trabajada hasta ahora parece ser la de utilizarlo para un proyecto de la NASA, un telescopio espacial infrarrojo de gran angular denominado WFIRST, que se lanzaría a mediados de la próxima década y que se dedicaría, entre otras cosas, a buscar las huellas de la energía oscura del universo. “Con el telescopio ya en la mano, la versión del WFIRST adaptada podría estar lista para el lanzamiento a finales de esta misma década, lo que supondría un reto potencial para la misión espacial europea Euclid, dedicada también a la materia oscura y planeada para 2019”, según informó Nature. Una primera decisión al respecto estaría al caer, según Space.com.

La lengua ancestral de los eurasiáticos


Los lingüistas están siguiendo estrechamente los pasos de sus colegas los biólogos evolutivos para reconstruir el pasado del lenguaje humano, la forma en que una hipotética habla ancestral fue ramificándose de manera incesante hasta producir la babel actual de 5.000 idiomas irreconciliables. Investigadores británicos y neozelandeses han hallado ahora sólidas evidencias de que todas las lenguas habladas actualmente en Europa y Asia, desde Lisboa a Pekín, provienen de una sola que se habló en el Mediterráneo hace unos 15.000 años, cuando la última glaciación empezó a remitir y las nuevas tierras emergidas del hielo perpetuo comenzaron a trazar las sendas que conectaron el gigantesco continente entero.
La primera teoría evolutiva, de hecho, precedió a Darwin en tres cuartos de siglo y no se refería a las especies biológicas, sino a los lenguajes. La formuló el jurista británico sir William Jones en 1787, en un discurso pronunciado ante la Sociedad Asiática de Bengala, y proponía que el sánscrito, el griego, el latín, el gótico, el persa y el celta provenían de un tronco común por divergencias sucesivas; nació así lo que hoy llamamos la familia lingüística indoeuropea, que seguramente hunde sus raíces en los primitivos asentamientos neolíticos que inventaron la agricultura en Oriente Próximo hace unos 10.000 años. La lengua eurasiática recién propuesta sería aún más antigua, de hace unos 15.000 años, y extendería su abrazo a lenguas no indoeuropeas como el chino o el vasco.
Al igual que los evolucionistas reconstruyen el pasado de las especies comparando genes de las especies actuales, Mar Pagel, Quentin Atkinson y sus colegas de las universidades de Reading (Reino Unido) y Auckland (Nueva Zelanda) han descubierto el eurasiático ancestral comparando palabras de las que se hablan en todo el continente actualmente. Esto no es nuevo para la lingüística. El problema para las reconstrucciones de largo alcance es que, según el conocimiento recibido en lingüística, las palabras cambian demasiado deprisa como para dejar trazas de su ancestro común más allá de unos 5.000 años.
La mayor aportación del nuevo estudio, presentado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences, es haber mostrado que, aun cuando eso sea cierto para la inmensa mayoría de las palabras, hay unos cuantos términos mucho más refractarios al cambio. Estas palabras ultraconservadas –que también tienen su equivalente directo en las secuencias ultraconservadas de los genomas biológicos— incluyen los numerales (los nombres de los números) y otros ingredientes del ‘metabolismo central’ de la gramática del tipo de yo, tú, aquí, como, no, allí y qué.
Los investigadores también han conseguido unas reglas que les ayudarán a encontrar el conjunto de palabras ultraconservadas más útiles en estudios futuros de otras lenguas. Como norma general, las palabras que aparecen en el habla común con una frecuencia mayor del uno por mil tienen entre 7 y diez veces más probabilidades que las demás de aguantar intactas, o al menos reconocibles, durante 10.000 o 15.000 años.