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sábado, 11 de mayo de 2013

El bloqueo de un solo gen reduce la agresividad de los tumores


Un equipo de la Universidad Johns Hopkins ha descubierto un gen que actúa como un interruptor en los procesos tumorales. En concreto, estudiando células de cáncer de mama humano, han visto que tras su bloqueo el cultivo adquiere el aspecto de un tejido sano. Ello apunta a que un fármaco que actuara en este sentido podría ser una alternativa sobre todo en tumores que sean resistentes a los medicamentos hasta ahora en uso. El artículo lo publica PLOS.
El gen que ha sido objeto del estudio pertenece a una familia de amplias propiedades, los HMG (iniciales High Movility Group, grupo de elevada movilidad). Ya en el nombre indica  que tiene una relación con el crecimiento celular, cuyo descontrol es la causa de los cánceres.
"Este regulador maestro está normalmente desactivado en las células adultas", ha dicho Linda Resar, investigadora de la Johns Hopkins. "En cambio, está muy activa en el desarrollo embrionario y en las fases agresivas de todos los tumores que se han estudiado". "Nuestro trabajo muestra por primera vez que desactivando este gen en células de una forma agresiva de cáncer cambia extraordinariamente su apariencia y su comportamiento", ha añadido.
El trabajo, realizado en cultivos celulares, puede ser de gran interés en casos para los que no hay tratamiento. Por ejemplo, en el estudio se utilizaron las células llamadas triple negativas, porque no tienen ninguno de los genes o receptores que caracterizan las formas más habituales de cáncer de mama. Esta falta de señales, como el gen HER2, hacen que sean más difíciles de abordar. Después de alterar las células para inhibir el HMG1 se implantaron en ratones, y se vio que no se propagaban. En cambio, los cultivos no manipulados causaban metástasis.Trabajos anteriores de Resar habían ya intervenido sobre el gen HMG1 pero aplicados a la reprogramación de células madre. Esto es lógico visto su papel en la proliferación y especialización celular. De paso, el estudio pone de manifiesto, otra vez, la relación entre células madre y cáncer. Cuando las primeras se activan de manera inadecuada, aparecen los segundos.

La NASA busca misión para dos telescopios espía regalados


La NASA se ha encontrado con un regalo inesperado, dos telescopios espía, y ahora está pensado qué destino científico darles y cuánto le costaría adaptarlos para su uso astronómico en el espacio. Los dos observatorios, valorados cada uno en casi 200 millones de euros, no han llegado a salir de la Tierra y son similares al histórico Hubble (un enorme artefacto de 13,2 metros de largo y 4,2 de diámetro), que se aproxima al final de su vida útil en órbita. Los telescopios eran de la muy secreta Oficina de Reconocimiento Orbital estadounidense (NRO, en sus siglas inglesas) y no se construyeron para mirar las estrellas, sino para ser apuntados hacia abajo, hacia la superficie terrestre y lograr imágenes de alta resolución. Ahora, una de las condiciones que la NRO ha puesto para su donación a la NASA es, precisamente, que sean apuntados en sentido opuesto, hacia el cielo. Además, antes de pasar a manos civiles, se han desmontado de los telescopios sus sistemas electrónicos y cámaras.
El regalo llegó a la agencia espacial hace unos meses y ahora se están estudiando las propuestas elaboradas por los expertos acerca de los potenciales usos científicos. Desde luego, ninguno de ellos será el sustituto del Hubble, papel que ha de desempeñar el telescopio espacialJames Webb, que la NASA está construyendo con la Agencia Europea del Espacio (ESA) y que avanza hacia su lanzamiento, ahora previsto para después de 2018. Será este un observatorio infrarrojo de espejo de 6,5 metros de diámetro y una pantalla térmica de 22 por 12 metros, como una pista de tenis, concebido para explorar el universo más lejano. Su coste se ha disparado ya hasta los casi 7.000 millones de euros, lo que ha obligado a reducir el resto de programas científicos de la agencia espacial estadounidense. Así, acomodar ahora en su presupuesto un gasto imprevisto para aprovechar el regalo de la NRO obliga a hacer muchos números. Los dos observatorios espía no llevan cámaras ni instrumentos astronómicos.
Los observatorios fueron diseñados para vigilar la superficie terrestre
Las ideas propuestas por los científicos en unas jornadas de trabajo celebradas hace unas semanas en Huntsville (Alabama) abarcan un amplio abanico de posibilidades: desde colocar uno de estos telescopios en órbita de Marte hasta dedicar uno de ellos a la búsqueda de planetas extrasolares, estudiar la meteorología espacial y el sistema Sol/Tierra o configurarlo como otro Hubble, informa Space.com. La propuesta más trabajada hasta ahora parece ser la de utilizarlo para un proyecto de la NASA, un telescopio espacial infrarrojo de gran angular denominado WFIRST, que se lanzaría a mediados de la próxima década y que se dedicaría, entre otras cosas, a buscar las huellas de la energía oscura del universo. “Con el telescopio ya en la mano, la versión del WFIRST adaptada podría estar lista para el lanzamiento a finales de esta misma década, lo que supondría un reto potencial para la misión espacial europea Euclid, dedicada también a la materia oscura y planeada para 2019”, según informó Nature. Una primera decisión al respecto estaría al caer, según Space.com.

La lengua ancestral de los eurasiáticos


Los lingüistas están siguiendo estrechamente los pasos de sus colegas los biólogos evolutivos para reconstruir el pasado del lenguaje humano, la forma en que una hipotética habla ancestral fue ramificándose de manera incesante hasta producir la babel actual de 5.000 idiomas irreconciliables. Investigadores británicos y neozelandeses han hallado ahora sólidas evidencias de que todas las lenguas habladas actualmente en Europa y Asia, desde Lisboa a Pekín, provienen de una sola que se habló en el Mediterráneo hace unos 15.000 años, cuando la última glaciación empezó a remitir y las nuevas tierras emergidas del hielo perpetuo comenzaron a trazar las sendas que conectaron el gigantesco continente entero.
La primera teoría evolutiva, de hecho, precedió a Darwin en tres cuartos de siglo y no se refería a las especies biológicas, sino a los lenguajes. La formuló el jurista británico sir William Jones en 1787, en un discurso pronunciado ante la Sociedad Asiática de Bengala, y proponía que el sánscrito, el griego, el latín, el gótico, el persa y el celta provenían de un tronco común por divergencias sucesivas; nació así lo que hoy llamamos la familia lingüística indoeuropea, que seguramente hunde sus raíces en los primitivos asentamientos neolíticos que inventaron la agricultura en Oriente Próximo hace unos 10.000 años. La lengua eurasiática recién propuesta sería aún más antigua, de hace unos 15.000 años, y extendería su abrazo a lenguas no indoeuropeas como el chino o el vasco.
Al igual que los evolucionistas reconstruyen el pasado de las especies comparando genes de las especies actuales, Mar Pagel, Quentin Atkinson y sus colegas de las universidades de Reading (Reino Unido) y Auckland (Nueva Zelanda) han descubierto el eurasiático ancestral comparando palabras de las que se hablan en todo el continente actualmente. Esto no es nuevo para la lingüística. El problema para las reconstrucciones de largo alcance es que, según el conocimiento recibido en lingüística, las palabras cambian demasiado deprisa como para dejar trazas de su ancestro común más allá de unos 5.000 años.
La mayor aportación del nuevo estudio, presentado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences, es haber mostrado que, aun cuando eso sea cierto para la inmensa mayoría de las palabras, hay unos cuantos términos mucho más refractarios al cambio. Estas palabras ultraconservadas –que también tienen su equivalente directo en las secuencias ultraconservadas de los genomas biológicos— incluyen los numerales (los nombres de los números) y otros ingredientes del ‘metabolismo central’ de la gramática del tipo de yo, tú, aquí, como, no, allí y qué.
Los investigadores también han conseguido unas reglas que les ayudarán a encontrar el conjunto de palabras ultraconservadas más útiles en estudios futuros de otras lenguas. Como norma general, las palabras que aparecen en el habla común con una frecuencia mayor del uno por mil tienen entre 7 y diez veces más probabilidades que las demás de aguantar intactas, o al menos reconocibles, durante 10.000 o 15.000 años.

Las pinturas de la cueva de Askondo tienen 23.800 años


Las pinturas y grabados rupestres localizados en la cueva de Askondo, ubicada en Mañaria (Bizkaia), fueron pintadas hace unos 23.800 años, según el estudio hecho público hoy por la Diputación de Bizkaia. La cavidad está situada en una zona rural, bajo de una cantera, y constituye el tercer conjunto artístico más importante del paleolítico en Bizkaia, tras las cuevas de Santimamiñe y Arenaza.
Su existencia era conocida y, de hecho, en los años 70 del siglo XX, tras publicarse el hallazgo de restos óseos, sufrió la actividad de vándalos que hicieron hasta grafitis y la expoliaron. Entre estos daños y los producidos por la actividad de la cantera, la cueva se catalogó en 1982 como un yacimiento destruido a efectos arqueológicos. En 2011, sin embargo, un equipo que volvió a estudiar las cuevas descubrió pinturas y grabados.
En estos dos últimos años, los científicos han documentado la cueva, en la que han identificado un total de 38 figuras, mayoritariamente pintadas, todas en rojo. Entre los restos destaca una decena de caballos y una mano humana. Son representaciones figurativas de caballos, con el morro sinuoso, lo que los arqueólogos llaman "morro de pato", un estilo que corresponde con los hallazgos de otras cuevas europeas de la misma época.
Detalle de una pintura de la en la cueva de Askondo. / EFE
Sin embargo, la pintura roja y el grabado no se pueden fechar directamente. Ha sido el hallazgo de un hueso de ciervo incrustado en la pared, a dos metros de altura al lado de las pinturas, datado mediante el carbono en 23.800 años de antigüedad, lo que ha permitido una datación relativa de la época gravetiense para el conjunto artístico, según han explicado este viernes los arqueólogos investigadores del yacimiento, Diego Gárate y Joseba Ríos.

La estación espacial sufre una fuga de amoniaco


La tripulación de la Estación Espacial Internacional (ISS) descubrió, el pasado jueves, una fuga en el circuito refrigerante del generador unido a uno de los grandes paneles solares de la base. Los astronautas, seis en total, no corren peligro alguno, según han declarado los responsables de la NASA, pero si no se soluciona el problema, habría que desconectar ese generador, lo que mermaría el suministro eléctrico del panel afectado, informa Space.com. De momento, parece que el problema se ha estabilizado, aunque no se descarta que los astronautas realicen un paseo espacial para arreglarlo, si es preciso. La ISS ha sufrido varias fugas de refrigerante en distintos puntos y los astronautas las han ido arreglando; de momento no se sabe si la ahora detectada es una nueva o una de las anteriores que se ha reproducido, según la NASA, aunque podría tratarse de un sistema que ya falló en noviembre de 2012.
El director del programa tripulado de la agencia espacial rusa Roskosmos, Alexei Krasnov, ha confirmado a la agencia Ria Novosti la fuga de amoniaco en la ISS, en el segmento ruso de la base, pero ha minimizado la gravedad del incidente señalando que no es la primera vez que sucede, informa France Press.
Está previsto que, tras cinco meses en órbita, el comandante de la tripulación actual de la ISS, el canadiense Chris Hadfield, regrese a la Tierra el próximo lunes junto con otros dos astronautas (el estadounidense Tom Marshburn y el ruso Roman Romannenko) y han recibido órdenes del Control de Misión para que continúen con los preparativos mientras los ingenieros evalúan la situación de la fuga de refrigerante.

jueves, 2 de mayo de 2013

Una tesis del CSIC desvela la dieta y los depredadores de las crías de pulpo

Una tesis doctoral realizada en el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo (dependiente del CSIC) ha logrado identificar en qué consiste la dieta de las crías de pulpo -concretamente paralarvas-- y conocer cuáles son sus principales depredadores en la ría de Vigo.

La tesis es obra del investigador vigués Álvaro Roura Labiaga y se ha centrado en la ecología de las paralarvas del pulpo común --octopus vulgaris-- durante los dos o tres primeros meses que pasan desde que nacen y hasta que se asientan, como juveniles, en el fondo oceánico. Las pesquisas se han realizado en las costas de Galicia, Portugal y Marruecos y han permitido descubrir datos hasta ahora desconocidos. El investigador explica que se ha comprobado que estos ejemplares digieren externamente a sus presas, absorbiendo sus contenidos internos "como si fuera un sorbete", y que entre los principales alimentos están los crustáceos --como cangrejos ermitaños, gambas pistoleras y nécoras-- y peces como gobios y jureles.

Según ha añadido, estos datos "permitirán un notable avance en el sector de la acuicultura del pulpo común" una especie que, en 2011, representaba el 51 por ciento de la venta de cefalópodos en Galicia. En cuanto a los potenciales depredadores en el océano, principalmente son las gambas y los peces hacha. Por otra parte, al respecto de la distribución de estas crías de pulpo común en la Ría de Vigo, se ha detectado que solo se encuentran las recién nacidas. Así, se ha constatado que, aunque el pulpo es una especie fundamentalmente costera en su etapa adulta, tiene un ciclo de vida oceánico durante su etapa planctónica.

Otro de los nuevos datos obtenidos en la investigación es la mortalidad natural de las paralarvas durante la etapa planctónica, los cuales demuestran que la supervivencia está en el 47 por ciento a los 33 días. En este sentido, Roura abogó por seguir investigando en la dieta del pulpo, por ser "clave para poder disminuir la alta mortalidad en cultivo". Además del pulpo común, la tesis también se detuvo en las paralarvas de otros cefalópodos como los calamares, las sepiolas y las potas y se realizó un estudio comparativo de su presencia en Cabo Silleiro, en Galicia, y en Cabo Guir, en Marruecos.

También se cuantificó la abundancia de las cuatro especies en la ría de Vigo, pudiéndose comprobar que la más frecuente en la del pulpo común (64,4 por ciento), seguida de los calamares (22,7 por ciento), sepiolas (12,3 por ciento) y potas (0,6 por ciento). Por otra parte, se han identificado, en las costas de España, Portugal y Marruecos, un total de 19 especies de cefalópodos pertenecientes a 9 familias distintas. La investigación se desarrolló mediante muestreos nocturnos en la ría de Vigo a bordo del buque 'Mytilus' y de campañas oceanográficas en el litoral del noroeste de la Península Ibérica y de África en el buque 'Sarmiento de Gamboa', ambos del CISC. En total, fueron filtrados 309.266 metros cúbicos de agua --lo que equivale a llenar el campo de fútbol del estadio de Balaídos hasta unos 43 metros de altura-- y se extrajeron a mano 811.421 organismos La tesis ha estado dirigida por Ángel Guerra Sierra, Ángel F. González González y Gabriel Rosón Porto. El trabajo se ha defendido recientemente en la Universidade de Vigo y ha obtenido la calificación de apta 'cum laude'.

España lidera un consorcio internacional de energía termosolar


Las energías renovables, incluso las que son ya plenamente operativas y aportan un porcentaje sustancial del suministro eléctrico, tiene por delante aún mucho recorrido de desarrollo tecnológico para hacerlas más eficientes y más baratas. Es el caso de la termosolar, la tecnología que concentra, mediante espejos, la radiación solar directa en un fluido receptor, generando altas temperaturas para producir electricidad. Para avanzar en esta forma de energía renovable, un consorcio internacional liderado por España, en concreto por los expertos del Ciemat, ha puesto en marcha un proyecto de la Unión Europea, que lo financia con 10 millones de euros para cuatro años. El programa, denominado Stage-Ste y coordinado por Julián Blanco, ha obtenido la máxima puntuación en la evaluación de las propuestas de los Proyectos de Investigación Integrados de la European Energy Research Alliance.
“España tiene una posición de liderazgo en energía termosolar”, explica Blanco, investigador del Ciemat. Y en este desarrollo juega el papel clave la Plataforma Solar de Almería. Actualmente están funcionando en el país más de 50 plantas que explotan esta forma de energía, generando 2,4 gigavatios, añade.
Ahora se trata de desbrozar el futuro. Entre los objetivos, Blanco destaca el desarrollo de espejos de bajo coste para reducir la inversión inicial que exigen estas plantas, o mejorar las características de los fluidos en las instalaciones de parábola, así como explorar nuevos materiales más duraderos, más baratos y aptos para lugares desérticos, tan idóneos para las plantas termosolares. Otro aspecto importante es la investigación de los materiales de almacenamiento del calor para lograr temperaturas más altas que hasta ahora. También se plantea utilizar esta energía renovable, por ejemplo, para producir hidrógeno o para desalar agua, apunta el coordinador del proyecto.
“En España estamos al límite geográfico para la termosolar, más al Norte no tiene mucho sentido, pero Marruecos y el Sahara tiene un potencial inmenso”, señala Blanco. La ventaja de esta tecnología, frente a otras renovables, es que es más predecible, argumenta, porque la solar fotovoltaica depende de que haga sol y la eólica, del viento, por lo que la entrega energética a la red es variable. “Con la concentración solar se puede almacenar la energía en sales fundidas, a 400 grados, materiales que tienen una gran inercia térmica, de manera que, aunque esté nublado, puedes seguir garantizando la entrega energética a la red de toda la potencia nominal”, explica el investigador del Ciemat, destacando que una planta en Sevilla logra ya un almacenamiento de calor de 17 horas.
En el proyecto Stage-Ste participan 40 instituciones (ocho españolas más dos empresas) de una veintena de países. El presupuesto total para cuatro años es de 18,6 millones de euros.