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viernes, 19 de abril de 2013

Una galaxia infantil pero hiperactiva


El universo, cuando habían pasado solo 880 millones de años desde el Big Bang (y ahora su edad roza los 14.000 millones), tenía ya galaxias tan masivas como nuestra Vía Láctea y con una actividad de formación estelar muy superior. Al menos había una galaxia así, HFLS3, que ha sido ahora descubierta por un equipo internacional de astrónomos. Y les ha sorprendido, porque cabría esperar que las primeras galaxias fueran pequeñas y se fueran fundiendo después unas con otras formando los grandes conjuntos de estrellas del cosmos actual. Sin embargo, la HFLS3, debe ser ya tan masiva como nuestra Vía Láctea, y su producción de estrellas es 2.000 veces mayor, generando casi 3.000 soles al año. La especialista Desika Narayanan explica en la revistaNature (en la que se detalla el descubrimiento) la importancia de estas galaxias de intensa formación estelar porque probablemente son los ancestros cósmicos de las masivas galaxias elípticas actuales y anfitrionas de los agujeros negros supermasivos más activos, “por lo que hacer el seguimiento de su evolución a lo largo del espacio y el tiempo es un reto fundamental para los astrónomos”.
Dominik A. Riechers, científico de Caltech y de la Universidad de Cornell, y sus colegas encontraron la primera pista de la galaxia infantil hiperactiva entre las miles de galaxias detectadas con el telescopio de infrarrojo Herschel, de la Agencia Europea del Espacio (ESA). HFLS3 no era más que un puntito tenue, pero especialmente rojo, dicen los científicos de Caltech. Esa característica, “el ser especialmente rojo”, es esencial porque en el universo en expansión la longitud de onda de la luz emitida por los objetos que se alejan se estira, desplazándose hacia la parte del infrarrojo (o el radio) del espectro electromagnético. Es lo que los científicos denominan el desplazamiento al rojo y, cuanto más lejano es un objeto más se habrá estirado su luz y más lejano debe estar.
Los investigadores decidieron analizar en profundidad ese puntito rojo y, utilizando diversos telescopios de diferentes longitudes de onda han logrado determinar la distancia de HFLS3 y vislumbrar sus características. Han constatado, por ejemplo, que esa galaxia está llena de moléculas de monóxido de carbono, amoniaco, hidróxido y agua. Dado que en el Big Bang se formó solo hidrógeno, helio y poco más y que la mayoría de los elementos químicos se forman en los hornos nucleares que son las estrellas y se dispersan por el espacio cuando ellas estallan, la rica composición química de la lejana galaxia indica su hiperactividad formando astros. Es más, la composición química de la HFLS3 es muy similar a otras galaxias de potente formación estelar muy posteriores en la historia del cosmos, apunta otro de los científicos del equipo, Jamie Bock.